sábado, 8 de junio de 2013

NATURALISMOS en paralelo (el N°9 de Algo como Eso)

 
 






(desde: ALGO COMO ESO)



9

NATURALISMOS en paralelo



Si hubo quién perdió su juventud en los prostíbulos
me estoy yo el retiro encontrando en los privados y saunas
pues allí, donde la vida exquisita más extrema, tú
Victoria
líneas de rezago sobre la vida, sombras no bien
sobre la muerte postergada
me enredaste para siempre con la fortaleza de la esperanza
la desazón de la suerte, la cacofonía en lo inexacto de la vida.

Porque no debes preguntar y cometer el desatino de saber
mascando la manzana
o para destino, o colaless y atrape, o kyrie eleyson
sordo que rezaga.

Aquí hace confesión en voz de plaza íntima
para ser ignominia, pública, y secreta / en su alma /
excomulgado, expulsado, y execrado
pero no maldecido
ni voz plana en líneas del destino
para que le puedan ojear y no le perdonen.

No quiero decir que a ti te quiera
des-siniestre, o des-maldiga
o cambie el hado de las frases:
La suerte a ratos nos depara palabras cursis y certeras.

Y si te besé y no me fui:
porque eras más que boina pusilánime
tampoco pude quedarme entre tus morenas desazones
ni en los más malvados atractantes callejones ciudadanos.

De eso precisamente se trata
porque no quisiste, porque desdeñaste ser señora
de este des almado sus lágrimas dejas en duelo.

Ni tanto con la fuerza del entorno
el hambre en la miseria.
Chicaaaas, a presentarse.

Ni de las que lloran una noche sin fin eres:
más dura que el mármol a mis de las existencias desventuras
siempre sonriente como si nada:

Victoooooria       apúrate.

¿Qué dulzas a la vida abierta? De espaldas
a la orquídea absurda?
De rodillas ante el enredo mercante? ¿Algo
en ti fue permanente, o invisible, entre dos encuentros desasidos?

Con este me pego uno de verdad.

El eco compartido, la misma prudencia
esos torbellinos o noche aquejados de días
como estrellas en desuso o ya rojas:
En la búsqueda de la dicha, no: en el pan de cada día.

Tu Victoria es sabia, me atrevo
y otra vez la esperanza y esa brisa que no pasa
y sonrisas como aroma de fresias zumagadas o
consabidas desazones
y el recuerdo de pájaro aterido
y tos y frío o lluvia en el cielo y su retorno sin estrellas.

O jarabe, contra la bronquitis catarra
en la esquina farmacia del Oriente.

La alegría como si lo otro hubieras conocido
en sauna que no sauna pero vende.





  
}  

No hay comentarios:

Publicar un comentario