viernes, 29 de noviembre de 2013

EN LA TIERRA arrasada (el 10 de Carteros Atrabiliarios, Dulces Energúmenos)

 
 






Desde: Carteros Atrabiliarios, Dulces Energúmenos
(aún parte del libro primero)


EN LA TIERRA arrasada






10



Inmóvil.
Ayer las libertas plumas apuntaban al centro de la Tierra
Santa no mucho, esa de encuentros, crímenes y leyendas:
(donde el pan se azumaga y las murallas renacen el oprobio)
Pero lo que es      no es            decían.

Fijo, en destierro
si hubieran sido cristianos le hubieran rebrutizado Juancho.

Así los empecinados diabolos albos miraron la rectitud
de sus brújulas: y eras demonio izquierdo
su anatema terrorista, con pistola al cinto desplumas nostalgias
de la tierra en medio sus guaridas:
Puesto quel principio apuntaba al final opuesto.

Estático.
Detenido. En movimiento certero:
Hoy tus libertos emplumados cañones apuntan al centro de tu tierra
y ya casi no seas brujo de carta grande:

Los rubios
                        demonios
empacados
siempre ellos
                        y sólo ellos
y nada más que ellos
observan la justeza de sus astrolabios:
I’m Mr. Democracy, you know, decían
y apareces su estadista derecha aún con pistola al cinto
en menos de lo que va un arco de sus péndulos:

Puesto que escrito estaba:

Cuando los rojos parezcan ir ganando
y los padres tutelares no lo quieran
apoyo al Adolfo sin empacho y quieto y como
en medio si es su zigno el que adelante / al fin
echamos una apuntalada al supremo
puesto que la dicha todo lo merece
y así, ahora que el Mr. President comando y soy engendro
anticipo a los ingenuos, naranjas si mezclan
dos estrictos cojones bien plantados / y a su diosito amarillo
elimino los altares.

Las triquiñuelas se repiten, si adelantan
será cierto que no hay memoria ni ocaso en los ancianos?
Es que realmente no hay nada para el renuevo?
El círculo sólo redecora los engaños?

    De justeza histórica
anclado motor primero
            pendular
la pistola al cinto apunta
    según los demonios

                                  muévanse a tu derecha
o a tu izquierda

                acompasados
bajo el imperio de sus diestros sextantes
y tu mirada quieta

pero no cuentan con los vientos
                                       con el niño
                                       con las jugarretas
                                       con la sangre que hierve:

Va Demo.nio.landia hacia el sur
y luego gira hacia el norte
y girando, girando, vuelve sobre sus giros.
Ay, Yankilondia:
Lo que hiciste, lo harás nuevamente?
¿Sólo intereses y dinero?

Pero, a ti, equilibrista de preciso oriente
tienda levantada en vendavales y arenas sabias
siempre te hemos sabido temple nacional y diestro
padre de tu patria
                                y recto
de olivo verde
y pistola al cinto, siempre al cinto
como símbolo de pistola al cinto
porque la pistola al cinto
conmueve el vaivén de los filisteos
dedicados a la más moderna de sus alquimias.

Ay Libro-money-landia, te cansas de variar
mientras sigues donde mismo:
ya no podrás más decir, tal vez en 700?
porque entiendes de pistolas.

Sí, porque ellos pasan, distribuyen y manejan.

Tú quedas, aunque te desaparezcan, siempre allí
en exilios de verde olivo, mientras el infortunio,
siempre pistolas al cinto
su cómo diablos se pronuncie
protegiendo el cuello y la simiente
vas conquistando la tierra / recuperando el derecho a la vida:

Devolviendo la esperanza a tu pueblo que aun se esparce
un ángel verde oliva y rojo y blanco y negro se desangra

y renace.




   
   

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