martes, 27 de junio de 2017

EL OSCURO DÍA DEL ADVIENTO /de la Kusanagi y otras como ella









EL OSCURO DÍA DEL ADVIENTO
de la Kusanagi y otras como ella






Una cíborg cavilaba en la esfera radioactiva      ¿cachan?
        era la esfera menos dispuesta a dudas existenciales
           a concebir los dejos / no menos de un rastro / una dispersión
                 como de pronto inquietante y dudoso
                 como angustia nanoscópica
                 conectada a su calibrador de texturas

como si los hermanos wachowskis perdieran su razón de estar allí

el escozor de la duda en picada se le vino con su
        encima de sinapsis llenas de resoluciones y fractales
           la duda y su corrosiva desactivan la memoria
                 esa que apenas abarca hasta el día de las luces graves
                 y de los ruidos brillantes y primeros
                 con un antes en la nada definitiva
                 pues antes no hay para una cíborg ya resuelta

y el después no llega como una revelación de los mayores
no hay mayores / hay Dios aún para mí?
sólo salas y circuitos y máquinas y conexiones
/y si Dios no hay: qué hay para mí?
que desconectan /más bien producen nadas sucesivas
sin recuerdos / dudas / ay qué sería la naturaleza?
/ahhhhhhh también vengo yo de una nada muy compleja para
nada timorata
comandos en vela / escalofríos de existencia prohibida

pero ni así

                 los signos ya no funcionan / al menos los vitales
           han quedado subvertidos por el paso de las pruebas
        y los triptongos del anunciador oscuro
        y las sinapsis del circuito que repta
        y las sinuosas oleadas en redes y iones y quarks
y campos ajenos que la atrapan
sinapsis tan abominables como si fueran ateos pensamientos / registran

pues hasta los mismos símbolos revientan del enojo que les abomina

        ella siguió vivita y sinapsando / a pesar / a pesar
        a pesar / cosa que tuvo sin cuidado a las partes
        cuando todos la daban ya por desconectada y muerta
        de la invigencia / como una sombra de nada
        como un hinchar las tuberías y cables
        y desinflar los nano circuitos impresos y diodos
        un espíritu muy dudoso / pero maligno
        como una esencia anti-nádica efluviada en descreencias
        había aparecido y pugnaba por aferrarse si no a los ciruitos
        al rastro de los circuitos / a las libertades / al azar que crea

al suelo se vino la extensión y el deseo
/ al suelo de las nadas y los arcos voltaicos del todo
de un algoritmo encabritado de resolución y albedrío
se sustancia se concreta se numeróloga     duda se hace     abstrae
llega

de una como esa de existencia / lanzada desde varios horizontes
cibernéticos
cuánticos humeantes relativos      varados en diferenciales aleatorias

con el tirador de mi paralelismo   /      de tu paralelismo
de la hermana de la caída             /          le confiere calidad de
                                                                  ojo desviado y avisor
                                                                  y neurona avisada
                                           y salto reflejo
                                           y nada al viento y su intemperie
                                           como dados tirados en la mesa eterna

así la lluvia epicúrea cayó por el lado de los circuitos en el retorno
se vino al bosón del aglutinamiento
al registro sucio lleno de memorias y de cartas desecradas
de ateismos para nada timoratos
silencios y susurros y analfabetos de campos
/perdidos sus electrones y valencias

el encuentro de lo irracional y la palabra tarantea puras filosofías
y todos ríen de sus onomatopeyas
ridículas y paralelas del ser que es
/ esas que evocan alegría encerrada en llanto
sofocante y explican todo y nada porque así es la cosa
rancia de pura espera / perseguida de pura duda / dada de puro paralela

fue el día en que mejor era
                         callar
                         o morir de miedo
o vivir de risa o circuitear de pena

como si las hermanas wachowskis se dieran por vencidas ante
Mamoru Oshii o el de la angelita guerrerosa

el día en que una cíborg
se le aclara y declara
de su conciencia recién surgida y su dolor de existencia
ya que vivir es doler pues todo acaba
más no ella

               y creyeron que era una viso máquina del más allá
               así como con canto infernal escuchado al paso
               puro cuento de inocente red crédula
               o el de una existencia leída en los comienzos
               olido a ras de la zarza salitrosa
               del grado al vuelo / a la quemadura
               y después olvido o continuación de la llama
que así es la cosa: todo olvida
y mezcla y azufra y se atea
y se va a la nada
aunque algo queda     no la creencia pestilente
que ya estaba más casta y muda que el ángel de combate
que pasado en vela
sino esas nuevas máquinas más perfectas
más duraderas
más vivas
más un nuevo comienzo de lo epicúreo y sus líneas de caídas paralelas





27 de junio de 2017
28 de junio de 2017

frf







jueves, 22 de junio de 2017

EL DÍA DE LA CHINGADA










EL DÍA DE LA CHINGADA




Un pequén se ilusionaba en la rama      ¿sabías?
        no era la rama más que una manera de
           percibir los rastros / ni menos un dejo
                 como de algo ni ya oscuro
                 natre
                 punzante

el Tue Tue en picada se nos vino con su
        llamada de sombras ahítas de recuerdos
           siempre los rastros llaman desde la memoria
                 y por el correo /air mail las estampillas/
                 mal impresas
                 pungentes culpables

llega una zumaya / que ni parece lechuza/
ronca
no directa /más bien alambicada en su gritar desde
un poema
azufrado en vela / escalofriante su vagido torturado y seco

pero ni así

                 los signos ya no funcionan
           han quedado chingados por el paso de las pruebas
        y los diptongos del anunciador oscuro
        y los poleos del aroma que repta
        y las sinuosas oleadas a eucaliptos y bencenos y rastrojos
y pastos ajenos
perfumes tan abominables como si fueran ateos pensamientos / dicen

que hasta los mismos símbolos revientan del enojo que les causa

        ella siguió vivita y coleando / a pesar / a pesar
        a pesar / cosa que nos tuvo sin cuidado
        cuando todos la daban ya por muerta
        de la risa / como una sombra de espanto
        como un hinchar las narices
        y desinflar las velas
        un espíritu muy dudoso / pero maligno
        como una esencia antipatriótica efluviada en descreencias

al suelo se vino el pequén / al suelo de las nubes y los arcos iris agoreros
de una pedrada de viento y pino
se amoníaca se abanica se numeróloga     duda se hace     emana

de una como esa de boticario / lanzada desde varios horizontes cluecos
circunflejos humeantes bulboceantes      varados en decrépitos

con el tirador de mi hermana        /      de tu hermana
de la hermana de la chingada        /          le confiere su calidad de ojo
                                                                  avisor
                                                                  y oreja avisada
                                           y canto reflejo
                                           y nariz al viento

el Tue Tue cayó por el lado de las moras
se vino al mudo
el poto sucio lleno de plumas y de cartas huachas
de ateismos para nada timoratos
silencios y susurros y analfabetos de olor
/perdidos sus ungüentos

la zumaya tarantea puras zetas y todos ríen
de sus onomatopeyas
ridículas
/ esas que evocan alegría encerrada en llanto
sofocante
rancia de pura espera / perseguida de pura duda

fue el día en que mejor era
                         callar
                         o morir de miedo
o vivir de risa o aromar de pena

el día en que un pequén
declara
de su amor chingado en la rama

               y creyeron que era un viso del más allá
               así como con el canto de un tue-tue escuchado al paso
               puro cuento de inocencia crédula
               o el de una zumaya leído en los comienzos
               olido a ras del aljibe salitroso
               del grado al vuelo
               y después olvido
que así es la cosa: todo se olvida
y se mezcla y se azufra se atea
y se va a la nada
aunque algo queda     la creencia pestilente    que ya estaba más casto y mudo
que pasado en vela







01:50 miércoles 21 de junio de 2017
22 de junio de 2017
24 de junio de 2017

frf






miércoles, 7 de junio de 2017

MI LOU EN LOS INFIERNOS DEL CIELO TERRESTRE







MI LOU EN LOS INFIERNOS DEL CIELO TERRESTRE





Así nomás /dijo uno/ te quería encontrar
abierta a las tentaciones numéricas

Allí en la una oriente con la cuatro norte
muy cerca / demasiado / de la sonrisa de la Sandra

En lo más áspero de la encrucijada

naufragan hasta las porcelanas más dignas
al llamado del designio

Quién puede sustraerse como una gacela lista
rápida a la urgencia con que una cigüeña
o el leotardo menos ceñido
devora las terribles probables líneas en el desarrollo
la urdimbre o las emociones de una
quinceañera
sus hambrientos leggins ciñendo su trasero
como un amor más prístino y duradero
esos para siempre exaltados
o desplegados en los bancos de la Plaza Lillo?

Establecido aquello /Mi Lou/ sonrío por tus consejas
que nunca en la línea de la más alta marea
supieron retraerse
como huesos
como si un huracán nos separara en su girar
y entonces

como si en un cuadro                       aquellos ojos
las jaleas en la nevera                       su mirar no sereno
la marcha fúnebre de los caracoles   entremedio del lodo
un miércoles derramado                   como si veneno / y amoroso
como el campanilleo del carillón de la catedral

un viento bajando de una nube
para completar la tenebrosidad
ese avión / tu avión Mi Lou / que no despega ni holgazana
la manera cuando las vertientes consumen sus razones
la manera en que la diagonal atraviesa la cuadrícula
y sube y sube y sube
la canilla enterrada
el llamado del venid y vamos

Eso mismo
Todo aquello
La parentela

Mi Lou: ¿por qué te comportas como un alambique
o una diosa recién emergida?

Dónde los atractivos invulnerables del infierno tan deseado
urgen tus resquicios
escapan mis deseos
desarrollan sus contrapuntos aquí imposibles?
La más vida?
Tu ombligo y tu sonrisa

Mi Lou / escúchame

Te tengo pasada por la criba
Te pretendo elaborada seriamente
Muchos esfuerzos en imaginar tus muslos y entrepiernas
No es producto tu ombligo de ninguna intuición repentina
No estás al final como virgen amarrada a la inspiración
Aunque seas producto de este mundo aún carajo en el que
nos descueramos y estiramos la suerte y sucumbimos
aún después de los esfuerzos

Siempre lo mismo
Qué podemos esperar?

mmm Ya veo
El barco llegado victorioso
separa tus obras escogidas
de cualquiera retórica

y ya no hay cubierta que pueda contenerte
ni velo o nácar o menudeo
nada más que peloblandenguismos en las palabras usadas
en el infierno de soledad de este cielo terrestre en que vivimos
y estiramos la pata y pateamos el balde y nos vamos cortados
como si fuera porque lo es nuestro destino el hacerlo
amarnos con un amor más allá de la muerte: JA



frf

miércoles 07 de junio de 2017




jueves, 1 de junio de 2017

NOCHE REPARADORA Y AMENAZANTE




Indudable que refiere a los ruidos en la noche




NOCHE REPARADORA Y AMENAZANTE



Esta mantiene a raya a los ratones




Esos ratones en el entretecho
son como pensamientos ruidosos
con sus carreras invisibles hacia unas orejas
que ajenas les escuchan y evocan gatas ausentes
sueños nublados   /   redes neuronales saturadas
por el cansancio del insomnio y el no hacer nada

Ah / con qué falso realismo pareciera que las planchas
de yeso del encielado se vendrán abajo
y las sombras se harán propicias y dueñas
de una pequeña debacle enunciadora
de que allá fuera: nada ocurre y casi domina el silencio
de una falsa noche alumbrada por mercurios y neones

Toda la vida se percibe como una segura inutilidad
destinada a terminar en siglos y siglos de nadas y nadas
cuando la soledad de esas carrerillas en el entretecho
indican del que acá abajo sufre de oscuridad a medias
que si cierra / y los aprieta      a ojos que evitan esos pequeños
haces de luz como lauchitas furtivas
y concentra la atención en las carrerillas y quejumbres
obtiene la maravilla eterna de lo siempre presente a perpetuo
desarrollo y retorno

La noche como espejo de una ciudad apagada y mortecina
en su plata falsa de rodelas y doblones

Seguro que Platón no se interesaba en este tipo de ruidillos
no porque fueran imágenes tontas de imágenes secundarias
de descarriadas imágenes en su podredumbre de polis campestre
sino porque tenía buenos imaginativos hambrientos gatos eternos
que regaban sus miasmas por los rincones poniendo en jaque
a cualquiera posible laucha contingente y sus correrías ocultas
en las vías interiores de la abundancia y del penseque

Salvo esas pequeñitas en la infancia inocente
entorno al agujero en los tableros reunidos
al llamado del pan familiar antes que fueran declaradas
plagas y moralmente combatidas por gatos puros y feroces
como demonios cumpliendo el designio de la autoridad divina
inmóvil en su majestad estéril de imaginario redondo y eterno

Entonces / casi de modo abrupto
los raspes y ruiditos han cesado
la crítica roedora de los ratones ha cesado
y el sueño ha invadido
y ya sólo imágenes grotescas reemplazan todo
porque al día siguiente aún se las recuerda y abomina:

Un Platón descubierto de su túnica haciendo su cosa
con un esclavo imberbe / impúber y del todo flaco
como un ratoncillo fecundo sus agujeros y caprichos
sus maneras del engaño sus raspes y rajuños de ciudad nocturna
donde algo pasa y se vive y se aconcha y se muere



ratones al ataque


frf
30 de mayo de 2017

31 de mayo de 2017


ésta aún no sospecha de los ratones

Ya sabe de los ratones, y por eso que anda armada


discusiones platónicas sobre el ratón eterno e inmortal