domingo, 31 de julio de 2011

IMPREVISTOS (de Expropiación del árbol y otros textos)





IMPREVISTOS


Sobre el escritorio la carta impecable y muda,
como cisne dormido que se apronta en su descanso.

Que llegue la clepsidra a su rito y emprender el vuelo.
El siguiente en la vuelta de los cielos y la esperanza
del envío.

Y la estampilla, y el timbraje, y el cartero,
y el agua que se riza,
y el posible extravío, y la ansiedad, la rajadura,
la tormenta, el camino abrupto,
el luchecillo exterminado
una imprvista ascendente que extravíe el rumbo
a lo profundo de la sima..

Las severas aduanas de la travesía.
Los cazadores furtivos, el aleteo.
Y hasta la otra por fin oscura orilla.
O al menos la tercera estancia:
en la apertura de la vida y el azaroso ajetreo
de aquel rumbo:

Bueno, así tal vez. Cuando brilla lo honesto
y la transparencia fulgura o excusas.

Otras, el caer llega brusco. Que nadie se da cuenta.

A la larga, y en la corta, al final nunca nadie se da cuenta:

Sólo queda algunas cartas, falsificadas
o ciertas, qué pueda importar?
la mar de las veces. Costumbres de una edad desapareciente
en el asombro, en su rito, los envíos
las contenidas emociones.
Un rastro tenue en el blanco siempre incierto.

La misma sentencia que pende sobre una travesía cualquiera:
Lo no afirmado, lo que dejaba ocurrir como casual:

sobre quien envía su pasado-presente
sobre quien va hacia su final previsto
sobre quien recibe la sentencia.

Sobre quien vuela o no vuela.
Sobre quien lee o no lee.

Nunca nadie se da cuenta, después que ya llegada.
Y siempre llega,

esa carta. Ese final de la certeza. Esa como cadena que le quiebra
y deja trunca la partida.


1 comentario:

  1. Buena idea la de separar los blogs. Un placer leer poesía, gracias por compartir
    saludos

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