domingo, 4 de marzo de 2012

Despacio. CALMA DE LO IDO (supongo que irá a ir a parar a Si tan sólo existieras)

    
   






(probablemente se irá a: Si tan sólo existieras, cuarta parte)








Despacio. CALMA DE LO IDO



  


  
Lentamente         como si la flor de la pasión
tal vez retornara         (dudas y premuras)
sin control                 en la parva de la noche
                                  quejas / no aquejaran
                                  preparativos para esa salida
apretando                   poquito y nada / la tibieza
tactilando                   el centro de la dicha

como si a los valles adentrando calmasen
o el silencio levecido
los sueños retornaran al camino imaginario

(Y no adicionan embaucamiento: “que no existe”:
trampas opresoras a lo creativo sería eso:
plumas en las fauces de la luna)

Así reconozcas cada acierto
Cada salida nocturna: cada momento de inexistencia:
Las hondonadas.        Esos delirios persistentes.
Cada subterfugio.      Esos Nardos y Jazmines.

(Aun el amor fue real       como el aroma de eucaliptos
en la falda de la Ratona
allá en medio los sauces coronados de la infancia
lejana y persistente en sus fijaciones y embustes)

Esos vericuetos soterrados y cubiertos?
Aquellos desencuentros en el vaho
Tal vez / esas espesuras que proclaman

Ciertamente las cartas del Tarot:
El creacionista colgado     y sin ningún derecho
La creacionista Torre         desde los cimientos en el suelo
La papisa creacionista       pavonea irrealidades en el claro:
lunas enamoradas              vientos contrarios en la calma chicha
subterfugios donde la espera no presagia buena mano

Llanuras donde la mirada pasea las delicias / oportunos
oteros cuando el silencio unía:
Cada rincón de malicias dulces y atrapantes

Y algo más que manos
las que penetren las honduras
y algo menos: Ya por el camino de la dicha

Tengo en la memoria de la piel
de cierta piel
algo húmedo /              algo tibio
algo violento /             que dura
algo extenuado /          que retorna

Así cada desacierto cuando ajena también
las lianas         también su vegetación     recordarás al igual
la misma queja? Recordarás?

Bueno sonreír pausas
Adecuado dar pie al olvido
Y el palo contundente medio en medio la calamina del azar

No lo sé                 Pero aún violenta:

Qué nos separó      cara y sello
Qué produjo          la distancia del retorno
Dónde quedó         el intercambio
suave y violento           de ramoneo     o pasto húmedo en la sombra
y perdido suelo/ y seco y ya sin llanto?

A la verdad: ya no importa
Ya no engendra sombra
Ni viene con la luna
   
 
frf
03-03-2012








  
  

  
  

No hay comentarios:

Publicar un comentario