jueves, 18 de octubre de 2012

SOBRE LA VERDAD /desde Si tan sólo existieras/

 
 






desde: Si tan sólo existieras, el 20



SOBRE LA VERDAD




El camino verdadero donde ni lo oscuro ni lo claro
sin espejos que orienten ni cardos o nardos protectores
no se avisa       No es la piel     la farándula     el escote
la marca del colaless en la falda    / Sí / Cierto / estaba lloviznando

Donde juntos /como en tiempos/ ni brumas de huellas     no se avisa:

¿Quién avisa las nubes tempranas?       / Salvo sombras
¿Quién los cristales al sol / las nieves a la luna? Entre las reflejas
mansedumbres:
¿Y si fuera terrible cómo soportarla?
¿Acaso no rehusarían el encuentro: ellos tan solos y necesitados?
No se avisa
No es el secreto a voces de la noche    / Sí      cierto / llovía a chuzo

Las señales conducen donde otros quieren que conozcan y no pregunten
y no siempre la cordura /ciertamente mucho en desvarío:
esos caños entre medio de la piel      la humedad
o les oculten la muerte de los cisnes       esas ya tan anunciadas?
Sí     cierto     hacía años que llovía

La tortura hacia Dios / la renuncia al desapego
La atractante sequedad de la zarza    su húmeda pesadumbre
su fuego en medio de la noche bulliciosa o desierta
las barras del proscenio
las copas tiradas

Ser como la fresia: perfumar sin esperanzas ni desafíos
pero retuerce/insiste/o claudica: la medida no está
en esa nada imaginaria

Un camino zigzaguea en el tu interior y ellos el camino
como el sello y la cara / o las nubes y el viento
donde el inicio del agua       de las piedras /que no busca y llega
permanece la urgencia de la nada sin sentido:

Quien ellos y la especie fueran lo mismo
Sonríen para perdurar y hacer del día la morada
Ah        ya tan lejos        ya tan cerca de la noche
La que sueña     ilumina      re-mueve    ríe:

Van por lo oscuro o lo claro y poseerán la vida /ni siquiera poco
La vida del camino /y un tú: la ruta      sus pasos
como entre piedras o lobos o no más que huellas indecisas:
Como lo oscuro de una rosa y lo claro de los cardos
y de los anuncios     lo cacofónico y con sentido mucho

Donde saber una noticia: la certeza incierta de la desidia cuando miran
y están en ella lo mismo que nada
Como su color su perfume su ajado su ausencia de deseos
Como las espinas del cardo
la atencionalidad de las niñas

Penetran: sabrán lo que es amor / tal vez imaginan
/una rosa y celofán /unidos en el rito ajeno separante del comercio
y sin querer detengan: a conocer la verdad:
el encuentro fortuito        el encuentro de la estrella fugaz
para quien incierta lucen hermosos y la guían siguiéndola
la verdad del caminante /la nada de su vida /y sin embargo /su amor
o su amor / y su amor / con insistencia poca o mucha que de lo mismo:

Por eso se apegan     pero desarrósate        desajusta y permanece
el oriente al calor      /como a mineral extasiado/ o final verdadero
o dictadura que no cae ni se extingue y permanecen sus huellas
aún más duras y papales

Habrán preparado la morada sin conducido
donde otros logren su compensa:
Lo que buscan cuando dicen //por aquí//
destruir hortalizas en el humo sangriento y esparcido
apaciguar al padre sanguinario y temido y temeroso
en el origen del inicio /cuando balbucían
incierto / el más grande de los aguaceros / Sí / Cierto

Rosa se habrán hecho o Fresias        y no perfumaban
ni extasiando o yendo      pero siempre aquí
siempre en el instante en que cae la lluvia o no cae
en medio la noche y el encanto desalmado y posible

Si sereno: la verdad del amor cuando gozan los chubascos
o rebotan lisonjeras o sordos gotan los oídos:
pues no hay fuera /ni más allá/ de cobija:
siempre aquí       cuando golpean las miradas
cuando el camino tortuoso y fácil /llegan y transfiguran
claro                   como noria profunda o derramada o superflua
y luminoso         como caída fugaz /esos párrafos al viento
y difícil               que no pueda ser robado ni contra-hecho
o sereno en su encabrite / su acercarse a la nada como huella:
En el desierto no cae ni una gota

La caída cierta que refleja               hojas interiores al construir
o la paz del caminante quieto         siempre aquí para gozarla
avanzar      cuando retroceden / lograr su quietud
/para ir detienen en el torpe y fino de su caída:
Siempre aquí
cuando rebota la lluvia / el instante quieto de lo rasposo
lo vaporoso leve y la tormenta que no llega o sudan

No creas que las orugas perfidian como parecen:
Eres tú quien las recrea        quien la rosa la perfuma rosa
si las imaginas para ti      cuando la atrapas
que ellas andan en otra
cansada mariposa /sombra de mariposa /mariposa que vuelve
y ya conoces y las amas y las haces como tú      y tú como ellas
pérfidas
como al perfume de la fresia
cuando deleitas
porque sabes
seguirán retornando después que seas menos que una sombra:

Cuando ya nadie suspire seguirán las orquídeas irradiando
su llamado al misterio
su llamado a la vida-muerte /al olvido
que todo para en el olvido

Y no ames al espejo: Si alguien dice /o lo hacen decir/ Yo soy el camino
no restrinjas no eres su rastro       o serás una sombra ante el sol
Él vino para no irse y falso // Tú      para partir
No caben dudas

Pero ve con los demás       Aquí siempre
el instante ése único ni siquiera perteneces o sonríes
el que atesoras: el de la lluvia más impersonal: /pero vida/

Que después vendrá el tiempo de la nada

Cuando ni noche
ni silencio
ni memoria




frf
últimos ajustes: lunes 17 de agosto de 2015
(el texto se inició hace un poco más de 10 años)


  
   

1 comentario:

  1. Larga vida al Poeta Fernando.

    Fuerte abrazo admirativo, querido amigo.

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