domingo, 25 de septiembre de 2011

DÍPTICO DE AMOR PENUDO (el 37 de Acerca de Naufragios)









desde: la parte: La reiteración de la Práctica


de: Acerca de Naufragios



37



DIPTICO DE AMOR PENUDO





Complicado, al menos algo, decir una cosa por otra y atrapar sentimientos ajenos y delirios des y / amados, y si es que se le da al palo:

Primero construir los ladrillos y apilarlos: y que no parezcan legos. Ahhhh después desapilarlos, que aparezcan casuales. Lo peor: la materia ya es prima: esas deliciosas cercanías que tanto nos atrapan: sus oscuras humedades, sus pomelos en tinieblas. Viene el canibalismo y la autofagia, y nunca nos cansamos de volver sobre lo ya vómito, porque somos inseguros, y quedamos hambrientos.


Cansa posible. Algo frustrante. No nacimos para arquitectos, pero dándole y dándole a la pelota, un penal se espera convertir. Uno siquiera al menos.








I



AMOR MÁS FUERTE QUE LA DISTANCIA




Ese cuento de ciencia ficción
ese que no sospecho su título
ni su autor: todo fue en        
roca que grabaron.               



Él, seguía
                   sus pasos.                        piragua tras piragua
Ella,
                   los suyos.                        o en la estela de las lanchas

 
Se seguían.
                   Se casi tocaban.
Se husmeaban el rastro.                    como áspides.
 
 
La noche que se encontraron fueron dos
desesperados / perdidos, / en el mismo
comentario:
 
 
Virtuales. Sin café.                            grabándose las letras.
 
Como pixeles desolados?

(Más unidosseparados que
por esa roca del tiempo en el espacio):
 
Ni eso!



(A veces se recuerda, de Nietzsche, la importancia del punto final. Entonces usas la navaja del corte, y quedas dudoso.)


----------------------------------------------------------------------------





II



CANCIÓN DEL DOLOR TRANQUILO
(la verdad calcinada)





                                                                      <Trata de retenerlas, poeta,
                                                                                             cuando despierten en tu mente>
                                                                      Kavafis





Hoy he visto hebras de cabello como mariposas
transparentes / en un relicario

atacan apariencias           su decir en tiempos oscuros
apaciguan deseos            iluminando la esperanza
acumulan tesoros            crean estallantes augurios / certezas y recuerdos

mirando al través de los reflejos:

Pero ni así creo en Él:

Aunque los alacranes, en ella, sonrían
las palomas fiestas hicieran en sus ojos
rayos de risas que asoman, / truenos de paz aletean
relampaguean sus demandas de estudiante movediza

(protejan los Hados sus miradas y deseos)

porque es tarde:

Es tarde, / y el tiempo no retorna
y vas con él.

y / Ni aunque hubieras despertado.



Y dueles de la vida: porque te nació muy temprano; o a ella muy tarde. No queda más que apilar y seguir apilando, como si fueran mandarinas.
---------------------------------------------------------------------------------------------------






   
  

3 comentarios:

  1. el dolor es para que duela, decía mi padre, pero ese dolor se ha hecho carne desde que lo asesinaron...

    ResponderEliminar
  2. Bueno lo que dice Rocio, pero ella lo ha asumido...seria largo criticárselo hay dolores que se cultivan como flores para que enciendan nuestro jardin...pero aqui en el jardin de Fernando, él, toca otro tipo de dolor...ese inconmensurable dolor de constatar lo "desfasado" cuando no hay cronometria ni cronologia...amar lo que será amado unilateralmente... el retrato, no lo que se amó y se perdió en una pugna real...sino el inmenso amor creativo depositado en alguien con quien nunca será compartido...esa es la noción de alma en pena aunque uno escriba describiendo el amor penudo...y...que el dolor duele ?
    claro! y por éso que necesita hacerse carne...

    ResponderEliminar
  3. si, estimado Francisco, estuvo, está, estará palpable y manifiesto ese "dolor de Fernando", también lo entendí como lo habéis graficado, destacado y sobresaliente, ... no obstante, hay "algo" en Fernando que me recuerda a mi padre... acaso sean esas flores que se cultivan con dolor?, quizás.

    tqm, Ro

    ResponderEliminar