miércoles, 23 de abril de 2014

REFLEJOS (el 38 de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 




de la parte: Y otra vez la cordura






de: Apuntes para un desarrollo subrepticio






38






REFLEJOS






La nostalgia como rostro perturbado                              Sobre espejos y cavernas
amores y derrotas, un lirio con su pata quebrada
y si victoriosos, ya se han ido.

Este reflejo:
huyen las carencias más queridas:
El polvillo de las mariposas despolvadas
en la infancia.

Distorsionan difusos maniquíes enfocados
los recuerdos fijos confusos y más ciertos en su trizadura:
Las mariposas oscuras brillantes.
Los ángeles borrosos, sus imaginarios dolores o neutros.
Los amores disminuyen, disminuyen, cansan.
Ni atrapan, ni bifurcan los jardines:

Porque fuimos cobardes o fuimos valientes
o solo a medias. O no fuimos.

Un ciervo con sus astas trisadas, con sus murmullos
en aprieto.
Al Eterno los reflejos, las ilusiones mentidas.
Las mariposas que agonizan.

Su fuerza en parafernalia dichosa y sosegada.
La moda que enajena y reenfoca banal.
La moda y el mercado fetichista aún el menos turbulento:
Los hoyos profundos y vacíos delirios permanentes
salvo el individuo: naufraga bajo sueños.
Ella desnuda debajo su bata. Espera. Sonríe.

Hubo aquel tiempo cuando no existías
cuando la pradera plañía llevadera sus rechazos
a pesar de esa oscura precariedad de lo salvaje.
Si nuestra memoria enturbia o regocija
porque apenas fuimos carencias o excesos:

Como si hubiéramos vivido
este preámbulo a la suerte final
antes de llegar el momento verdadero
(el verdadero refleja la emulación del espejo)
entonces duele y ríen sus astillas
y ni los ecos permanecen.

Ella ya sin su bata. / Espera. / Sonríe.

  





  

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