viernes, 4 de abril de 2014

(idilios ejemplares en la trizadura), (el 15° de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 








El primero de la parte: Cuando el comienzo estuvo cerca









de: Apuntes para un desarrollo subrepticio










15





(idilios ejemplares en la trizadura)




Aguas salpicadas, ansias adquiridas esparcen
ruidos terminales / sacuden o vienen / y van
donde la invasión forestal de los cerros
/ contienen idilios / fracasos: en percibir
el desahogo de la espera, esa adicción irrestricta
a comer tunas, esa incapacidad de resolver
problemas diferenciales.

En lucha la espuma, sus frustraciones
risueñan la exuberancia podrida
el entorno exaspera y acomete y planea
la clorofila, la húmeda, y comparten enemigos
de sol y de sal esos temores lejanos
como el miedo a tirarse en paracaídas
esos fantasmas procreando sábanas
dos mundos en frontera y dudas:

depositados huevos, sus moradas pasajeras:
aquello que surge de modo obsesivo y obliga
a percibir la realidad, hasta en los cigotos, como
amenazas personales, provocan la corrosión de los palos
organizan tedios y acallan: maderos en una arena
que no incuba y llena de apetencias.

Montes de abundancia parten las entrañas
parten a buscar pendencias y atraques
dando vida al encuentro del agua quieta
(como desmadejo acumula jadeos y calenturas)
y
        el agua
                    rápida
(la torpeza derrama descansos en la inercia
donde ni los pirigüines podrían a gusto iniciar
los combates, con todas las ramas caídas
los chillidos gastados)
surgen rocas como azulinas (y como atrasadas
perseveran en cascar menudencias y copuchas)

Holgazanerías presentes promueven exploraciones
esos días rituales cuando el ánimo gris
cuando ni siquiera una braguita tentadora anima

anega                           una rapidez dudosa

nuevas objeciones el intento y la sorpresa:
ritos rodeados / terminales los amantes
sufren el desánimo.

Muros de cancagua aguada / destinos postreros

letras grabadas                  porque una persistencia extrema
o conjuros litúrgicos         empecinando ilusiones y orígenes
esos sahumerios mudos     redoblan los oboes sus argucias

y ya no es cosa de esperarla en el sofá o invitarla
a un paseo por el bosque

otra torpeza                       las tubas / las imágenes ruidosas
otro silencio                     
no acalla ni comunica: así los engendros
adaptan ilusiones estériles hace tiempos y unas muñecas

Declaración prevista        como si las chilcas fugasen
a modo en pasatiempo     suspendidas en el silencio y sus ardores
o señal secreta                 chispas en espera:
ella consigna lejana, otro mundo, otras rudezas
otras maneras de jugar el azúrcandia y ganar todas
las prendas más íntimas y calentuchas

Puesto que ni compra hubo, ni de brisas intercambio
ni risas ardidas, cuando llantos terminales
apaciguan las rocas / los huiros encabritan
esos recuerdos en fuga.

Ronroneando en medio del líquido elemento
alargante de dudas lluvias
prestas a un buen atraque después del repaso
como preámbulo a la consumación en la citrola
antes de la despedida
de verano invierno persistente, como cuerdas en ritmo
tan lejos que el tiempo no conmueva
que el acuerdo de citas no sirva ni para un carajo
tan pájaros marinos que el recuerdo no espume
tan despistes enfurruñados marcando el inicio

y las no palabras pronunciadas, o previstas

suspendidas                 al ruido / esas olas
cuando casi todo está destinado al olvido
aquello menos que golpea justo en la cornisa,
en los pasatiempos, en los arreboles
planeen                        la enajenación del desatino
compañía buscando     la soledad de la ausencia
como si el azar pretendiera siempre debajo de las faldas
ahogo y aquieten         el encuentro del tiempo primitivo
ese completamente impersonal y ajeno de idilios y de ruidos
y de trocas:

Tan vida como pulgas al paso de la podredumbre
obsesivos
sedientos
acartonados
llenos de exuberancia / amargura / esperanzas
y arenillas en los zapatos
sobre desalientos, sorprendidas las relaciones fijan
el silencio fijan / la espuma blanca y sucia fijan.

Tan muerte como pasado que palabras no renueva.
(Ni pretenden la remoción de los escombros las escalas
ni logran la concentración de los intentos).




  
  

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