miércoles, 28 de marzo de 2012

CANCIÓN DEL DOLOR PROFUNDO

  
  









Canción del dolor profundo




Qué seguridad puedo tener
si hostiles en la ciudad atraviesan sombras?

Esas sombras acrecen
piedras y golpes cercan
porque no soy una sombra como ellos quieren
las ruinas ya no protegen:

Ay dónde la seguridad que no impida
a una dalia no ser fresia o mariposa?
Un rododendro no ser gusano o topo
o en la pradera?

Esas sombran enojadas cercan     golpean
alegran sus carencias
Esas sombras impiden lo digno de lo oscuro
ya no hay condiciones: sustraen el agua
sosan la sal     carcomen el aire.
Pudren los llantos     los rezos     las penas.

Porque el fin soy     para esas sombras soy
entrado he
en la agonía

Ah    esas sombras    Esas sombras aman la muerte
de la esperanza
Sus propósitos: lo arrugado
Su delicia      lo gris     lo indistinto     la muerte
Rechazan la luz pequeña que me alegra indiferente

Lo diverso crece                  y lo pudren como a sus carnes
divierte la vida                    y la pudren como a sus pieles

discriminan lo distinto        y lo estragan como a sus huesos
extinguen la vida                la odian como a sus babas

Sólo sombras y piedras y golpes

Pero yo quería al menos soportar la vida
Esas sombras no dejan:
apagan aún la luz pequeña
que me alumbra diferente

Ah porque tú debes competir y no te dejan: otras sombras
Ah porque tú debes amar el orden y no te dejan: otras sombras
Ah porque tú sólo individuo y libre y no te dejan: otras sombras
Ah porque tú solo propiedad y no te dejan: otras sombras

No hay lo suficiente
No hay lo suficiente
No hay lo suficiente
No hay lo suficiente

Si no compartes

Te hacen 4 sombras de la muerte amantes

4 sombras y muchos sepulcros blanquecinos a cal bisutera
4 sombras y muchos filisteos rezan a su Moloch
4 sombras y muchas cruces no redimen sus altares
4 sombras y mucho orden     mucha propiedad     mucho individuo
mucha esclavitud: la riqueza sombría de la muerte
anunciada por sombras en el final de la vida

Ay     ya no hay más ay
Ay     ya no hay más agonía:
del huerto he pasado a la nada

Y Ustedes ahora     a ver qué hacen

Y no justicia
No venganza
No más orden

Ustedes     ahora
a ver
qué hacen?

¿Qué seguridad pueden tener si las sombras rigen?
  
  



    

domingo, 25 de marzo de 2012

Tríptico UNA VIDA DE PIEDRA / Mestizos y Duraciones / Canterbury I y II; desde Londres y Cercanías

  
 





Desde Londres y Cercanías


TRÍPTICO: "UNA VIDA DE PIEDRA"






I


CANTERBURY I


Entonces un día fuiste de visita a caminar los restos desde donde, como monjes conventuales, al parecer, Roma inició su segunda conquista de estas islas y sus brumas: había rastros había surcos hasta había una que otra palabra: y ya ni sombra siquiera de esos hombres que aseguraron su comer diario cantando y rezando sus latines, y romanizando católicos a estos palurdos que manejar sabían la espada pero cachaban nada de nada de lo escrito. Ese mismo día fue la visita a la catedral, para quedar embobado ante tanta ordenación de piedras y líneas y espacios y sombras y raíces, y ya sólo rastros del dominio romano papal extranjero: boca abierta, corazón sosegado, mente alegre: así que me dije algunas platitudes, mientras adentraba en el pasado presente:

Piedra organizada                               pero ya sin el romano estorbo
Muros de súbita piedra                       rastros de catolicismo
Bóveda de piedra atrevida                   protegiendo una cátedra
Escalinatas de cansada piedra              por donde ambula un cura no soltero
Anhelos de piedra sumergida              en el lejano pasado de la infancia

Si hasta un ángel de piedra sonriendo en las alturas a la mano
como una salchicha

Denso y abrupto vientre de certeras duraciones
Palpando el frío liso de columnas de hurgada vida hecha presente:
palmas furtivas / ojos penitenciados

Una falda     tacos detenidos
los ecos perturban y atrapan
como rayo de ángel terrestre la mirada
afirma el trasero en la columna para close up
de cielo aquí en la tierra sus coloridos y matices:

el encanto de redondeces pulidas

Pero concentrémonos:

Vuelan desde los altos arcos del tiempo
a los ambulatorios de espacios presentidos
las voces en francés / los susurros italianos

Rodeando: densas ordenadas como naves como encuentros:

brazos medias                         sonrisas
cruces de costumbre                cámaras
pulgares sombreros                 cuchicheos
y hasta un pollerón                  monjeril cruza en el zumbido

pechos             que no surcan
velos                como recuerdos de noviembre
camisas            o poleras que apretan o insinúan

//ese pareciera el problema con tanta visita turisteando//

ojos de terquedad donde penetran sombras rugosas
luces despeñadas y el ángelus contrito

Cuando las sandalias pecadoras
las pircas de aroma     los parcos pecados capitales
esas tapias de sonidos      la princesa india del recuerdo:
justo en este momento de visita:
costumbres de incienso /y ay/ Anita María     tú tan lejos
sólo espacios profundos de oídos y silencios

O esa música de terracota celestial y pura impura pedregosa
contaminada y precisa en lo precioso del atisbo
vivo / en la manera del recuerdo contaminado de presente

aún si en la soledad
aún si del destierro



frf






II


MESTIZOS Y DURACIONES


Cuando las viste por vez primera       /piedras sobre piedras/
ascendiendo hacia una bóveda
no ignorada
quisiste recordarlas en tus años escolares
pero
salvo el latido
todo lo habías olvidado:

Tus manos ya sorbían ese pétreo frío liso que surca
los recuerdos por tu vida de sangre inamovida
su limpio silencio de susurro / su acogedor vientre opaco
pétreas cadencias
o perturbos:
anclado inamovible      de cilicio culpa o resonancia

Aquí sí        la vida permanece

Aquí estuviste quieto robusto        centrado
en madura duración
de pulida roca permanente
como un Claro detenido en piedras y árboles
municipales y alamedas que resuenen

Aquí fuiste tal vez un alma en penitencia
o tus labios la plegaria salmodiaron
o aún en fiestas primaverales rodabas contrito
como sapo en busca de labios salvadores

Aquí estás mestizo de columnas vivas
cortezas que a tu infancia elevan
hojas de sombras
aguas sin cordura vana
árboles en duración rocosa
dan luz
y a ojos y se abren y de calma muerta

Sí         / habrías sido de estas naves constructor
Sí         / tú también eres hijo de estas selvas ordenadas
Sí         / no sabes pero marcaron tu signo ya en olvido:

estas tardas demoradas /costumbres vivas/
casi permanentes /ajenas a la memoria

Pero ni un lapislázuli
ni un pedacito de cobre o cóndor
ni un golpe bastardo dónde poder reconocerse


frf






III


CANTERBURY II: CIELO PETRIFICADO







Construída sobre el sudor de los arcos tangentes
reconstruída en los suspiros navegantes //aullados
de estupor// que emitiera Becket
navegando raudo a su cielo inalcansable

Si bogamos en tu barca subiremos las alturas
atraídos desde la dureza que no cae
como pueblo que purga su caída

Mas si ascendemos a la cruz de su cruce
por demente la siniestra
sorteando los tres lame culos reales
llegaremos a la crux de su martirio

Y la sangre corría
Y la sangre corría
Y la sangre corría

Corría corría corría
como corre el agua bendita a los infiernos

Si camináramos sobrios prudentes
con esa imprudencia del vino consagrado
por la diestra salvadora
el Príncipe Negro daría batalla que pierde
siempre pierde      porque piedra fuiste
y piedra eres

Doloroso camino angosto donde las oraciones fueron oro
los sacrificios prebendas       las almas vidrios
los cuerpos bronces        el esqueleto de madera

Tu cielo enlodado de pecadoras torres ideales
de esperanzas columnas        sostienen un cielo de mentira

de rezos claustros        de doncellas en entradas a la mala
por donde revengan nuestros pasos de perdidas
de aladas dudas materiales
resuenan:

Que somos piedra           o piedra
que somos sangre            caliente y pedregosa
Que fuimos piedra          hambre y deseo pedruzcos

Que la vida es eso         o nada:

que en piedra nos convertiremos


frf


Tríptico terminado de ser ajustado,
para su incorporación a la Precaria de In-Éditos,
el jueves 05 de diciembre de 2015





  


TRES DIAPOSONETAS (voy ... como un ciego / catecúmenos / espejismo de lo efímero

   
  






TRES DIAPOSONETAS




    
  

VOY ... COMO UN CIEGO









CATECÚMENOS







ESPEJISMO DE LO EFÍMERO









---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------




  
  

sábado, 24 de marzo de 2012

ERATO

   
  






ERATO


Los intentos no escritos
se van
ni siquiera a la nada del olvido
no lloran          no sonríen
no bullician caracolas ni claman naftalinas
son nada de nada en la nada misma
como orquídeas fantasmas en la mente
del creador imaginario
ni la palabra nada arrebata en ellos

Y cuando alguien materia un esbozo
otro es / otros son / si varios
otra sonrisa
otro llanto        otro ruido al cateo
de la laucha

tal vez una rama ritmice tímida
en sus líneas precarias
caprichosa en los silencios
huérfana de afecto

en busca de ternura     / porque indolente fue la infancia
pasión?                        / con sabor a chicles y mandarinas
                                    / después de las rondas y candias
anhelo verdadero         / no indolente en los rincones oscuros
                                    / dulce en las salidas

contra carencias
ruedan de verdad
vida que pre claran paquerets y closets bien amados

y silencian gritos entre horizontes compartidos
y encabalgan sorpresas en las llegadas
y tratan lo que afuera es algo más que palabras
y adentro un mundo sonajero
y atrapar y dejar pasar la tanta tontería
y en rebeldía
el incauto decidir un albedrío menos y más valedero
que un corazón tallado en la corteza del álamo

Sólo el mal de amor nos convierte
                                    en poetas
                                    domingueros
las máscaras                pero no los martes
la matraca artesana impone su sapiencia

Mala cosita goces Erato si sólo el fin de semana te recuerdan.



frf
22-mar-2012






 

lunes, 12 de marzo de 2012

RESCATE PLAGIOSO o la importancia de Kurt Gödel (el 41 de Expropiación del árbol y otros textos)

 





(desde: Expropiación del árbol y otros textos)


41
RESCATE PLAGIOSO

o la importancia de Kurt Gödel
con agradecimientos y homenajes
segundas partes son intento


Cuando honrados que Roma era el mismo centro
                           del uni-verso,
  
murmura el señor Galileo, tras su enrejado
domiciliario,
y nos lee-escribe quien
nuestro corazón gira suelto-amarrado
encabalgado en torno al Sol.
Roma tirita enardecida.
  
Algo tímidamente alucina Copérnico,
el razonador profundo, el sabio comerciante;
pero en Samos, dos siglos grados previos
al punto focal, ya le habían probado
el gusto a desatar la imaginación y el desaforo.
 
Lo nuevo fueron los corajes contenidos:
Publicar con pruebas y en gran disonancia
a pesar del terror de lo granate.
 
Entonces los mitos se hicieron poesía.
 
Cuando asonantábamos herederos putativos
de los dioses,
o al menos de dios único;
que nos uniera en su calma, su admisión de vida
su rechazo a la rabia, la potencia de luz
la esencia florida, la razón triunfante:
 
Darwin, el colector de datos,
deletrea nuestra metáfora
y cenestesia

            directamente
                              de
                            animales.
 
Entonces ya sólo podíamos a-rimarnos
nuestra simbólica fiereza,
Freud,
          por sueño, entre saques,
nos versa
que no todo es fuego en la imaginación consciente:
profundas atracciones de cuna alumbran quejosas verdades.
 
Y las palabras se hicieron oscuras
las frases delíricas
trunca las rimas
húmeda la pólvora, y en reguero lineal,
por donde la llama
cualquiera adelanta, o delirios, de bosques arrasados.
 
Y ahora, Gödel, en el destructivo siglo XX,
entona que ruidamos incapaces
de construir algo completo y consistente:
no más que papas y dentro de sacos,
y sacos envolventes.
 
La quebrazón de la armonía y confusos.
 
¡Nunca tan lejos
la libertad adquirida, casi adquirida!
 
Con razón tanto poeta por ahí, y a lo largo,
de esta oda flaca que un marco azota:
 
Allí reina la anarquía,
la libertad absoluta,
creen.
 
Por eso: apurarse, apurarse,
no hay tiempo que perder,
el halcón derribado refulge
tanta tarea, aún si veloces
la lenta tortuga nos caza.
 
Valéry, cruel Valéry, Oh Valéry.
En la tradición inmersos
para del plagio hacer lo excelso o tragable
al menos
sin constipar la esperanza,
el delirio
la repitencia.
 


Gödel, probablemente el más grande de los lógicos matemáticos
de la humanidad


 

RECORDANDO CIERTAS LÍNEAS agresivas (de Expropiación del árbol y otros textos)

   
    





A veces no queda más que exorcizar textos encontrados al voleo de una imaginación recalentada. Así la propia mesura no se pierde en agresiones en medio del desierto, y los momentos del agobio y la inspiración no sea desaprovechados; y el esfuerzo y el conocimiento para edificación de los teclados: que solos no se mandan, se diluyan y pierdan en ataques como si la histeria nos poseyera y orientara el deseo como ataques cilántricos hacia la epilepsia de palabras.


(pertenece a Expropiación del árbol y otros textos, la parte final.
pero también podría ir en Cosas del FaceBook y otras tripas...)




RECORDANDO CIERTAS LÍNEAS agresivas

  
 

Hay seguidores irredentos del decir más simpático
irreverente / cáustico / y en moda ya pasada
en per secula seculorum y del inicio
que de la pobla
imaginan ad eternus:

/ Y para dar un mazazo: grave y contundente: legan su bobit.

Más bien parecería que soñaran
aquello que como popular imaginan en delirio
en noches de huevos fritos como ojos
y fiebres como deseos:

El Jazz cabernet saugvinon                     de la culpa
                                                               y el negro desconsuelo
el básket encestando moras                     cuando la infancia
                                                               y la negrura descarrila
guantes de box                                        (y ojos en tinta)
                                                               como liebres de marzo al azabache
                                                               y su mirada goteante
100 metros                                              (en carrera con lo oscuro)
al atrape de la luz                                    lo urgente en pre destino
y ojos cerrados                                       o su poco de golf
                                                               iluminando la noche:
negros imaginados pasatiempos              entre líneas.

Muchos
(y lo no atrapado: importa poco)            blancos sueños resaltantes:
Sus pesadillas:                                        tintas.

Algo posiblemente con el Sida: el bajo tiempo / la sobrevida
negras líneas aguachentas.

//Grupos, para un solazo, fábricas
Comas para diabéticos

Tal vez Freud sepa a qué atenerse.

Llama poderosamente la náusea              atravesada
                                                               negra y golosa como calamar
gruesa                                                     y grande
                                                               dura / y atorada.

Cuasi grave en su horizonte                    ampuloso
                                                               en la llanura gris (en la luz)
reducida a escasa murmuración              y quejumbres
melifluo en el más pequeño                    río pantanal-oso
como independencia total                       y nada
                                                               / su-realismo de masacre.

Ciertamente que Freud sabría por dónde sobra ese coraje.

La negrura del ambiente:
la autonomía como escudo.
Líneas que no atrapan ni el azabache del ansia.

Ah qué imaginarios más excelentes
al margen de la pobla:

no permita la parca ser atrapados en desvaríos
y lechugas cuando la nada nos alcance.


----------------








   
   

jueves, 8 de marzo de 2012

LA LENGUA Y OTROS AVATARES ( con el Epiloguito de: Apuntes para una Scarlett)

     
   





(desde: Apuntes para una Scarlett)



LA LENGUA Y OTROS AVATARES
(+ agradecimientos)



Como en círculo embobado.

La bífida inteligencia de tu atrape.

Diosa en la India:
asocia sabiduría y misterio tu nombre.
Tu mirar de espaldas.

Otros, a veces, suman tonterías.

Contigo conversa un niño paradójico
perseguido por el mal.







Zigzaguentes
   textos
        atrapan,
                y
               esculturas
                y fuentes, de
                   agua refulgente,
         donde apaciguar,
o el delirio que nubla:
   Joyas
      te graban o
             degradan.




En Bourmouth, el miedo que mantiene al caminante en los caminos
de la vida por el mar,
hacia pieles, hacia espejos de cobre
o mellizos de tanta ansia o arcangélicos
rencores.

Tatúan, encolerizar en sus deseos,
terror y enigma, sus pieles
faltas de atractivo donde insípidos
balbuceos lineales,
o falsos
como la salamandra en el fuego
tan no, el fuego en la salamandra
vacíos o llenos de espuma rencorosa
y líneas
              raquíticas
                               tan alejadas
de
     tu bella
                  ondulación en la mirada.




Dicen que escuchas el movimiento,
¡sorda! de las musiquillas,
el infinito, la boca abierta,
los cristales atosigas
la llave del eterno abandono: conoces
los laberintos
                      certera.

Pero fría, sin arrebatos.

Real y serena: escondes.
Inquieta de ayuno, quién te detiene?




Por ahí te llamaron dragón:

y muerdes la fuerza y el orgullo
y cruzas emplumando
el campo de batalla,
tu encantadora astucia
sabias escamas vulnerables
trinchar las grebas
zigzaguear los carros
en el polvo del encuentro
detener el enviado
        para siempre.


Colgante de martillo
a modo de revólver
empuñado por el caño
giraste y giraste y giraste

y después volabas

entre los pinos y la espuma, volabas:

Aún vuelas.

La infancia no se detiene.





A veces rayo negro,
o chispa verde veloz

a veces, Ah, coralina, cascabeleante,
envías al destierro:
Incautos o prevenidos
o ilusos de confiados
imaginantes destinos en la nada.





Otros, les aguas los calzones
falsas alarmas que muestran
el desconocimiento del orden,
la absurda sintaxis,

o de verdad razón tenían
y lo prueban
los gusanos herederos
el desarme de las líneas rascuchientas y agotadas.



Cuando misteriosa, cambiante de piel,
sabia, abres sol negro eterno,
y frío,
y aconsejas la nada.



Oye, cuídate de Texas y sus tejanos:
te comen,
deliciosos chicharrones rehuyen exorcizar sus reses
que asustas matas, / pavorecen, / enflacas.

¡Si las muy vacas no te patearan!





        Mala
       mente
  culebreas
tiextesillos,
raquítica,
       huesuda,
velocitilla rauda y atorada
predecible
de la
                   cabeza
                   a
la ira
    siempre espante
o el amarre
     de ineptos
       de
           palabras y quejidos.



Muerdes y ya no sueltas, y sueltas,
cuando digerir a distancia previa
en tiempo de anticipo.



Eres digna, y reposada: ay de quien
te desdeña, te prisa, te provoca, te lee.



Como las ondas de antaño:
bien estructurada, compleja, multilinear,
a veces amorosa o bucólica.

No siempre cruel y satánica,
o del agua un rizo.



Te mezclaron con manzanas,
esos desalojos, calenturas,
+ no tu carácter apacible,
ni olorosa por bucólica en torno
al calcañal.

Ya no lo cree nadie.

Ah, qué mundo si de ti viniéramos.
No de tus anillos.
Tal vez esa doble
y afilada palabra que confunde
al tonto de resabios, al sabio padre.



Sí, de allá venimos, en círculo que acoge.

La cólera ladina, sólo si provocan tu destino.

Ay, velocidad, luz negra repentina.



En nuestro cuello, belleza fría,
televidente, escamas de misterio,
ojos de sabiduría, ondulación
del conocimiento, embobación
del experto,
parálisis de sonsitos,
resonancias y cadencias.



Pero libre, libre, libre, / aún si a dueño sujeta,

quien te manipula criatura maligna
sólo proyecta ataduras que le cierran,
lo terrible de sus sueños,
la quebrazón
sus inventadas originales armonías,
sueños de frustrados o de ciegos
para tu sonido de relámpago:




Lo picas. 









                   Y por acá,
                cuando bien leída,
   en medio el sudor y el silencio
  como descomunal columna flexible
la pesadilla acuática: Oh diosa del barro
         y la sabrosa-sabro-gordadura:
                        mítica
    ¡qué anillos tan matrimoniales!
¡qué amores de hambre corpulenta!


      Feroz círculo de la tierra,
devoradora y religiosa: Sagrada.



El     rodar   misterio

de la muerte

                          y de la vida.



----------- 




Si lo hubiera enviado a Scarlett
tal vez habría codiciado:

Tú, /tú tan enigma cuando atrapas la cola
de tus palabras.

Tú, /tú tan sabia cuando cambias de piel.

Tú,
      Scarlett.

Tal vez.

             (Scarlettita?)





EPiloguito



Conceda el Señor de las Musas
una cuática de Abril que en Mayo
disperse
para bondad de las Flores.

Y en Septiembre: Ah, qué tontería
El Señor de las Musas existe, pero realmente confiable no es
cosa del otro mundo dejar
empalagados los eternos niños y niñitas:
Buscar la salvación de los helados.

Mas vale callar, ir al Rápido, dos y dos,
al Dominó, un completo
en la Piojera, un terremoto de verdad.


Scarlitta:
un rumano en la Alemana?


Y entusiasmo, entusiasmo, mucho entusiasmo.


Para Diciembre:
Menos mal
aunque lamente Ezra llegaron rameras al Eleusis.

Nada de éxtasis,
abominen del éxtasis,
no haga filitas para el éxtasis.

No es posible unirse a lo irreal aunque tirites.


Y eso sería casi todo
porque el todo: una orquídea voraz
malamente asimila lo que traga.

Si no es contigo orquídea escarlata
si no es contigo como supuesto imaginando
la duda, el dolor, la nostalgia
hablarán con otras orquídeas
cuando menos pálido sea o aún después
la despedida, los dolores, el desafío
la nada oscura su dominio imponga
y sombras reales desarrollen lo que al
dormido
solo en la colina fuele mostrado
para edificación de los soñantes.

Entonces supo que esa fe
la actividad de la avispa con su orquídea
rompre la piedra y brota el agua.

Porque nunca / nunca es tarde.

Ay Nadia Lydia, si supieras cuánto tienes de escarlata.

Ni la Lola lo supiera en el día de la crujidera, el calcañal
o la mortaja.

--------------------------------------------------------------------
(Este fue el texto final de Apuntes para una Scarlett)

frf