domingo, 29 de junio de 2014

LA SERPIENTE Y SU ANILLO (el 19 de Algo Como Eso)

   
   









desde la parte: INTERMEDIO




de: Algo Como Eso









19





LA SERPIENTE Y SU ANILLO






Jamás sufrir de hambre o de ternuras                                            La poesía es copia
hízola frívola y accesible, o secreta                                                        pero no feliz
en el lugar y en la hora indicada                                                              ni del edén
o existe aquí en la ficción                                                                       o verdadera
de palabras mentirosas no tanto:                                                 casi calco y no confío
(del mismo modo como la metafísica
mortifica al amor verdadero)

No te mencionan como Fresia

más bien orquídea eres inmersa en la perdición
del encanto
el extravío del rocío, las nubes desatadas
o esa serpiente en acecho del anillo y su guarda:
(has puesto en aviso, como condescendencia
engrosando adjetivos y muescas):

Una accesibilidad -dices- que alimenta
la hija y la prepara, no, ni desdices
salvo repetir ciclos de verdades, así como todas
las carencias, esas flores huérfanas y rotulados
rostros agraviados de equívoca belleza

Quién te enseñó a deambular y fortuita quién
enseñó
las ciudades laberintos, el circuito de lo ajeno
esa llanura salada, el desierto y la riqueza
atrayentes como gólgota, como
gentil arte de la compañía aprendiendo
derramas con atención perturbante mucha
a penas si de ausencias y de gozos
o intercambios en lo estéril y el deleite
o Mall y sus gentiles atrapes y carencias?

(esa manera de retornar al ser supremo
en medio de los entes embobados)

No te elijen en el intento salvo, o aprisionada
en efímera francesa
húmeda y ritual, sin ardores ni registros
ni cráteres o zambullidas:

como si fuera solo pasarela donde
distribuyes tu mirada, como una
flor
de la pasión perseguida por sus bisos
y estructuras sabias deslumbran y entumecen

Registran los ardores
la vibración rutinaria
extenuantes espinas de favores
cuando las endorfinas desbocan:

des-bocan        descarrían        enrielan
y a desgano
        deliran     o                      re-me-cen
recuerdos         en-torpe-dos       los registros

o desdichas: re configuran los fantasmas el remezón
espinal: esas humedades
vacían el instante que te piensan
pronta, extienden la demora
el ansia entre las piernas
recordando tal vez álamos o puentes

Una oscura y otra cerrada y otra espléndida
pedirán asilo en la costumbre de los muslos
la metáfora de los claustros

la oferta tardecida, rechazos y quiebras
cada cual cuidando el alero, como fieras o tortugas
saliendo del desierto ciudadano
o persistentes como chaquetas amarillas al encuentro
del urbano en las parrillas ciudadanas
en las vicisitudes de la existencia hecha moda
o acarreadas ontologías del fracaso

Jamás encontrarán en el lado opuesto, o tal vez
de la torpeza

Allí donde buscan y regocijan                                                 De ti no lo sé
y celan como amantes                                                               solo retórica
de vez en cuando                                                                           verdadera
cual destino equivocado que las cartas mal leyeran

Te pareces tanto a la Paula que te llamarán Verónica
La medalla del Carmen a tu cuello, y a su cuello
brillan escapulario suficiente:
uniendo los caminos

El inquietante espacio que tus pasitos deniegan
las sonrisas desligando atrayendo
seguidores
esas comparsas en busca de crédito
de honras de ocultas paráfrasis
de calientes eufemismos
húmedos de brusquedad en la radiación de espejos
y cortinas
que no pueden sostener tus ritmos
el fortuito destino
la sorpresa que inventas te producen
extraños
sin la dicha universal o sólo muy poco de ella
para mantenerte por más de 5 minutos
cuando se cortarían venas y destinos
por tan solo 5 de tu vértigo, escaso y en tasa
finalmente / impidieron la cordura:

Aún espera la respuesta





   
  


viernes, 27 de junio de 2014

CHISPAS DE LO EXTRAÑO (el 18 de Algo Como Eso)

 
 






Desde la parte: INTERMEDIO







de: Algo Como Eso







18







CHISPAS DE LO EXTRAÑO

                                                                        (tríptico de consumación y contras)





I

Las condiciones de la duda


No hija de sus besos eres
no la escuálida prolongas, ni existencias
para ser de los tuyos
No se trata de armar una verde maceta en medio
de la jungla

Qué poder tengan de vanagloria
o necedad de necedades
si también sólo apenas un instante fue / y
ya es ido como vuelo de las sombras
o sombras en la trama del espejo?

Ni siquiera magnífico o fecundo:
tremenda ironía asustando las sotanas
Muy de acuerdo

Hermana ni siquiera seas
Ni una hipérbole arrebatada y ontológica
Ajenos te marcan
Ni desazón familiar de antigua familia Ptolomea
ni Herodiana, que nostalgia versículos y líneas:

¿Vendrá el alma de tumbo en tumbo
al salto de la forma, metiendo ruido
simulacros
las eufónicas delicias regustando?

No debiéramos en mitos consolantes asilar
la desazón de intrascendencia
como chanchos en el barro añoramos
dobles
familiares circuncisos, extraños almendrados
hasta el día en que espetas, o sonrisas
como desastre alegre que no espera ni la rima
la rutina, rosas y recuerdos

endecasílabos ladinos? tampoco

en el centro mismo de la historia
esos puzles de madera quedados huérfanos
solitarios y sin usos, en polvo protegidos
en el tristísimo mero mismo con Ahumada
allí donde nunca trajinaron los pingüinos:

me casé, eso era que tenía que contarte
a sabiendas como aroma de dalias
podrida alejaría de la muerte el ritual del llanto

Y ahora, ¿qué hace?
Mira, temió, dado tus silencios, sucedáneos
las ausencias en decir las mismas frases
esas sonrisas como relámpagos
y recalcar de su lado las tuyas al unísono, o atados
hubieras soltado en confidencia
regresé al trabajo

Se irán taimando poco a poco diluidos
Nadie constituirá de nuevo lo que la ciudad destruye
y no afirma como leyenda o sagrado

Ya creo, acto de contrición, ni siquiera el padrino
de tu hija será
ni aún renovará la ilusión de ser su padre:
a manera de entroncamientos
Esta ciudad desarticula hasta la competencia
a la hora del reparto

Y ahora, ¿cómo sabrá de su destino
cómo, antes que la condena se cumpla?

Ah, cómo tomaría algo para retener en vano
algo como siquiera el recuerdo
esa sonrisa cómplice, quedaría
la más cercana a una fresia de la infancia
los ojos límpidos, marchitos a veces, o taimados
esas palabras secretas como gestos de entrega
la ciudad tenebrosa ofusca y separa
casi como copihues blancos o fucsias irradiadas
ternura en el contacto y en dedos desasidos

Debiera estar dichoso

Y mira cómo atina
y claro que lo es
y oscura qué sorpresa
en esta hora clara / y lúgubre sonrisa
olvidados caminos y solares y carreras
ser marginal en todas partes:
otra vez la constatación o el desánimo
que la ontología acarrea desde una caverna
y un embuste y un apego por los dioses









II

Metodología


¿Y el mercado?

¿Qué oscura a ver si todo lumínico o saturado
en su prestancia, en individuos germina
el mágico mercado presto, tan fluido
arregla cuentas electrónicas y reales o taimadas?
La duda metódica confirma los capitales
¿Qué tienen contra el ungüento dadivoso?
Ríen los sarpullidos, las certezas a priori hacen su agosto

Esparce la imaginación desatada
acceden las orquídeas y sus pláticas
proliferan Sanchos y hasta
realistas Quijotes en el ocaso al comienzo
de sus gramáticas o ilusos
Facilita la caridad de la otra mano
Asegura un hipérbaton perfecto

Nada, el ser del meollo y del tiempo

Si no fuera su poder, cuaternario, omnívoro
te habrían conocido? El hambre saciado?
¿Pensarían que existen?

de enredarte         introito al altare dei
de tenerte                        abren la puertas
de perderte                            trompetas desatadas
de esperarte                     órganos maullando
de algo                liras, cítaras, clavelinas

de nada            silencio, silencio, lo sagrado
lo paralelepípedo de escucharte:          me caso
Oh                   no hija de mis besos

Calla








III

La Otorrinonaringología



Ah, mejor hubiera vuelto al mundo:
entonces solo lloraría

Esparcen la mirra y el incienso:
la empalagosa humareda de la infancia
Los nuevos espacios donde nada une
y la gnosis y el episteme sonríen emocionados





   
   

martes, 24 de junio de 2014

CANTO A LA MÁSCARA LLENA: SU LUZ BLANCA (el 17 de Algo Como Eso)

 
 







Desde la parte: INTERMEDIO






de: Algo Como Eso







17


CANTO A LA MÁSCARA LLENA: SU LUZ BLANCA


(texto en dos tandas)


I


La Cosa









Ay desbordada, qué mareas exorbitas?
No me digas nada, ya la carne no nos dice:
no hay juego que involucre los decires
cuando la nada nos abruma

La azulina luz violeta del encanto
embargan y caras parecieran
aquellas esperas cansadas, cuando reservados
apuros agitas
la blanquecina masa eclíptica / como queso rancio
/ o terciopelo ajado las alegorías de un cuento
o cariño amargo o despedida
despliegan la influencia
la manera en que las cosas dilatan del mundo
los hechos y figuras

Esas hipérbolas elípticas atraen agua y tedio
filitas descubiertas o sombras movedizas
atrapan como palabras a la deriva:

Esta desazón celestial que nos retiene
a tu vera y recuajados en el quicio de la gloria
en el decir de los límites

Las monedas ofertorios restablecen la actuación
de tu destino, más público, más indiferente
El clamor de los esfuerzos
Las movidas            La eclíptica que hasta al sol aturde
en noches abiertas y seguras
cuando los silencios o el conteo de monedas

Ya no suenan los salones, signos de tibieza
espejos difunden certidumbres ciudadanas
tintineos de plata, los rumores para otra vida
donde hasta Júpiter aparece embobado y sacudido

Rodeada de cortinas atrapes, espejos ciegos
baratas arranconas, copas de dama
arpegios solipsistas, silogismos pasados de moda
alineadas blancuras, saques, duchas completamente
asequibles a la búsqueda, nubes y arreboles
estrellas y planetas / percentiles y vergüenzas
encuentros abiertos al calor atractante de la verdad
en la jaula cotidiana:

a la sequedad de la vida
a lo duro del camino Dios bendiga

Tanto encuentro en la noche ciudadana tanto horizonte
tantos grados a la izquierda de la plaza
como si todo fuera deductible

Ven a deambular, la carrera de ardores turbios
y radiantes, o contritos
o tal vez solo
presientan el vacío
desde el reservado instante en que espejas
y apagas, y troca-penas, y ansían de tiempo
para ese privado bajo la escalera, o certezas
o al carajo lo indeciso del reflejo
lo que jamás llegará a ser como orquídeas
o cicutas, o viajeras que ocultan
aquí / pues esperarían si pudieran más que un sueño
o lumen de lumine en las más oscuras persistencias

Tantu mergo a la estéril, a la sagrada
virginizadas sombras
en plegarias, el tío Ulises
tan atento
tan como en adecuadas sotanas y ritos
parranderos o jolgorios astutos
asuntos estrictamente enmarcados en la lógica
lo más litúrgico del encanto, tan preparando
esos privados que arrumbas
en cada órbita, en cada bamboleo
dices
las exacciones a la vida, o la culebra en círculo
cerrado, los ritos de encaje y certidumbre
como recién encendida lámpara o frenética
en el repliegue y la tormenta de miradas

de aerolitos en desbande
de vértigos en cada juego de palabras

ruedos, pestañeos, rulos, toquecillos
lentejuelas sin ya, descargas en el vuelo ofreciendo
parroquianos, sueños sacratísimos, su promesa
de exterminio deseos irredentos, jadeos de hace mucho
al azúcar candia esperado donde, más aspersiones
porque solo los signos jarabean y te imploran
mudan a tiempo interrupto o descubren
un enojo no mentido, sacro y puro
esa manera de ir por el mundo de las cosas

Cierto que lo somos, pero hay que tenerse, no?
Todo lo decible cabe en una fina malla
de relaciones superfluas salvo la muerte

Y sopesan, ideas en la línea de un suceso
agarrar la luna con la mano
el sumergimiento carísimo, dulce, sudoroso
o tal vez vayan a lo húmedo, a lo cierto
¿quién pudiera?
esa tensión de la sombra profunda
y rasurada o diestra en vela
esa tiesura que vida probó sus glosas
dando brillo al carcelero pretendido
en los juegos de cicutas

Porque eres suavecita dicen
y eso es más definitivo
que la crítica de una razón exquisita









II


El asunto relacionado









¿Cuántos años hace toda la vida
búscante el vértigo como huidas y reflejos
observantes y desasidas urgentes tonterías
patéticas dudas, secretos clamores
brillos amarillos en lo pleno de lo oscuro?

porque esa parte prohibida realza el atractivo
y ya no son vestigios: el asunto definitivo atrapa
ilumina y mortifica
y nunca atora de polillas el atractivo
sus poderes

Enarbola como a ruletas atentas el destino
vedado
más querúbico
la cierta estrella más seráfica
la desazón más lusbélica
y una que otra a la rusa
Ay torva y seca o insinuante y sabia

Ah mueca rígida donde el ensueño
crispa subterfugios y movidas
porque sonríes
ya frígida o cansada erupciona
el objeto del deseo
tanto hacer la rígida mueca en pastizales
el harem de Baudelaire u otro experto de la vida
enuncia el dominio del estatus

No

De aquí mismito, Karina o Penumbra
quisieran ya morir de amores y esparcidos
como lámpara extinguida o desazón despierta

tras cucarachas curiosas y grillos compañeros

o platos de felpa, espejos de sonidos
puertas correderas, sofás, humos, cometas
tabúes del objeto rezagado
y otros avatares del oficio, la lógica
del discurso
o la casualidad del destino

En la noche y y en el día
sacudiendo y reforzando los sistemas
de dominio: el orden que presenta

Como lámpara, como olor de pena, o brillo y carencia

Y sabes que dos vasos
subvertirás, prometes desatenta o practicas lo aprendido
cuestión de tiempo
sin presencias, con intención de amargura
enredando los adjetivos con momentos de atrape y fuga
la independencia repites
sin gozarlo
que no gustan el ronroneo del escoge y subjuntivo
o el ofertorio del silencio
la repetición de esquemas
las ardidas
y las challas anuncian
y el humo envuelve y no olvidas
la locura aposenta como si las tinieblas reinaran
y la lógica fuera suprema
como sabido lo que en sí y desde sí
es la manera de atrapar incautos y
ganarse el ocio en la academia

Y resignan retornar otra encendida espera
la llegada
otra seriedad de vértigos y honores
toda la vida
que el olvido no hay
pero sí quién de olvidarse frecuenta
por si esta ruina de círculos
relevos
trocuras, o yelos
y grises en movimiento azulino
catatónico o extasiado
como fortaleza sobre el fuego más dormido
del ronco recuerdo frío, vientres y magnetos
como luces parpadeantes en el brillo
de su ya no estar permanecido ni ausente
como arañas lucidas y contritas
no le impida carreras a los desapegos simulados
la ciudad adentro, mañosa, soñolienta
despierta y en cuática ventura
¿yerto?
los alacranes de libertad que anuncias
¿como escudo?
las preguntas por la madre
ya extinguidas
ni enlazadas, ni de lirios
el permanecer en equilibrio y acomodo
porque el método así lo exige
y el pensamiento es libre

Si profirieran tan solo una palabra
que alguien no pudiera explicar
Si tan solo un gesto fuera emitido
como el barrido de la caja y sus vales
y ya no estuviera en los catálogos

Si solo pudiéramos una sonrisa original

o unos brazos en espera cierta, una frente
no arrugada, esos pantalones bien planchados
o inertes

Ya no dices
ya no dices nada
Ya los ciclos no per siguen

Y estás para retornos       Y los encuentros no callan
Y sigues como acurrucada o en exceso despierta
Allí sobre el horizonte amarillando lobos
atrayendo a Júpiter y hasta a Venus si se pone por delante

La ciudad ni cerrada ni abierta o sumergida
mareas exorbita, aquieta y silencia porque cuando la carne ya no dice:
hasta la metafísica calla y ronronea porque
es bien sabido, aunque no de todos
que los límites de esa cuchufleta son los límites
de nuestra relación llena y blanca
así que:
                sigamos jugando
y en lo demás: calla





   
  



   

lunes, 16 de junio de 2014

LITURGIA DE CONFIDENCIAS (el 26 de Algo Como Eso)

 
 






desde la parte: BAMBALINAS



de: Algo Como Eso








26







LITURGIA DE CONFIDENCIAS: rezos
y golpes de madera






¡Ah esta Luna! Riela y calla
su cansancio /
sonríe          murmura secretos
como si el viento ausentara la postal
del ocaso:

intercambia como otra celeste de su esfera

La costumbre del silencio conserva
donde los espejos denuncian certezas
y empalagos
/Orbita la nueva tierra prometida o extraña
/ese espejo de terrores alcanzables y silencios
sudores y pieles
y tinieblas

atrapan la elipse en secretos soñares, fulge
inagotables dulzores, hermosas cofradías o baila
cerca del látigo y la cuchilla: / como gradas
en pasarela
/ y vislumbres: apuestas por
un oscuro acogedor en la bóveda

No, nos pueden pillar, anuncian las miradas
su celeste ajeno
husmeando
protectora, la estela prometida

Bambolea la cálida mudez quel nuevo astro
desvistiera copas de atractivo
roces en las burbujas
El trance de la vida. Su sacrificio ciudadano

Como estar de relevo si las órbitas cruzaran

no hilvanar sospechas o primicias
y amarillos bien fundados y torpezas
o frustración y lejanía

Esperar la pálida incógnita cuando códigos abiertos
aseguren la certidumbre de lo obscuro
en medio las nubes o las ramas dilatan y perpetran

Ni Lesbia, yendo con su hermano
pudo a Catulo, el bien amado de los dioses
o de palabras infundir
aguijón profundo más
saber que las armas sobran o destierros
blandas superfluas y contritas
o valen callampa:

Como hongo el preservativo para lola de trece

Volver a los Orígenes / + drástico o aún
cortar, ungir, extenuar, traducir
lo que al ciclo de la Luna falta no concibe
en medio los campos siderales de sillas
y bandejas

los Dioses lo permitan

el equinoccio impide si urge deseosa el ara
original y su misterio o la silueta continúa la parábola

Ese fue el inicio y el final de la discordia:
La totalidad de los hechos

¡No!

Darán por vencido o descarriados en ningún instante
La búsqueda de méritos o certidumbres
La conjunción dibujada de estrellas y gasas
La senda de urgencias-renuncios / o mandas
El mundo desplegando su sabor natre a
sopaipillas pasadas y azufres
lo que se puede decir y el resto calla

Harán la petaca más interesante / + suculenta de sencillo
Otros cuantos miles a la atracción preciada
y todo cometa absorberá su rumbo
Otra Luna, otra luz, + traviesa, + indecisa
en el tiempo de mareas
(lo inseguro es como carnada a los hambrientos)
hasta los huiros y malas aguas enredan
y entretejen los designios

sostenga y no abaje la senda       el marcaje

excite un chorito abultado gordo, fulgurante
atractivo y tintineo en la atracción de la eclíptica

Y por sobre, o bajo, un doctorado Phd
adulte la libido, y en azul acicates, o blancas ayudas
así, cuando bailen entrabadas
las sombras
sus siluetas amigas
en máscaras
mientras abajo vengan las ropas
parpadeantes
y en alza violenta pieles y violetas
tornen salivas o gotas, / no sentirán el pulso
ardoroso
cuanto saben, evaporen del ritmo
y la humedad apresuren o inhiban
o el empeño y desaten
y la cordura más exaltada y sudorosa

Ese es el caso, ese es el mundo
la ciudad y sus cloacas y jardines

Vamos! Hosanna, Hosanna
que la dureza sea
que la troca acompañe
que el interés más egoísta abra la ganancia

por los siglos de los siglos
o así sea

(y no hablemos y callemos
que así se debe)