domingo, 20 de julio de 2014

AROMA DE MUJER (el 32 de Algo Como Eso)


 






desde la parte: FINAL



de: Algo Como Eso







32

AROMA DE MUJER:
CELOS divinos, ENVIDIAS terrenas
esperanzas imaginarias




Tú               musical la        permites a
la risueña casual        la punta de la cercanía
el índice o la palma indiferentes
marque la redondez insinuante
hipérbolas redentoras /
o los deseos “duros erguidos” destaque
así fueran colinas del cielo en llamas
y fríos recorriendo las espinas

como si hundimientos no desesperaran
casuales
clientes azorados como gusarapos
y otros para mucho regocijan su mirar
las curvaturas levemente destacadas
la presión de las sonrisas juguetonas
hendidas delinquen envidias o concentran
los cristales y vértigos que las miran

La barra en doble u, proyecta
doce reflejos según la perspectiva
y en el espejo ilusiones y jugadas
duermen ángeles hasta el despertar de un
U y U con Y unidos para acomodo
frente a imágenes allí ya no soñadas
accesibles y distantes

¿Y si señal fueran no contadas
y para el descifrar inconsciente
del sabor y los aromas?

El mundo centra en torno al uno
al inexperto uno que centra y concentra
insoportable
aminorando o tramposo
según el cristal del perfume o ironías
o sabores y jergas o campos de batalla

En las paredes los límites paralelos inmensu-plicados
reiteran
los desplomes, los fuegos
las miradas al cruce
centrando los efluvios
en envidias y vahos y sueños y vainilla
y chocolate o agua mineral y sonrisas

Ya no recuerda llévale de apunte
menos que borrador
colegial en día de pichanga

Es el trabajo:

la hierba crece gusarapos a saltos
y a brincos pololos temporales
que retener aunque deseara no permite
y además no quiere
la tardanza del destino ni a los primores
descargando el aburrimiento y la lata

algo de tufos, algo de insinuantes y reflejos
algo de tasitas, agua mineral y barras
y presupuestos aprobados
y réplicas y dúplicas

Las hacen despreocupadas

como avispa aquieta: el cortejo
de la orquídea después de los jadeos
en la inversión de ese destino

Salvo las propinas
Los pequeños favores
Las sonrisas
Los abrazos un poco más fuertes

La conciencia es el centro de la vida:
El roce de los encuentros
La rutina en no perder las apuestas
la visión de encantos estatuados:
el dejo del brebaje más fuerte

Para público inventario:
La media luz celestosa como sonrisa traviesa
entra por la espina, culebrea
enardece la temperatura, apaga la huida
dilata el desespero:

buche de metáforas ocultantes, evasivas
cavernas que miradas delatan
apaciguan manos en torno
vasos
sus de hojalatas canastillas
como ofrecimientos
como de algo más que el encuentro rutinario
o la marcada indiferencia

los rituales en la mejilla, lo como avisos
mejores recompensas, pequeños favores
estimas como envidias en círculo que achica

El vale esperanzado
Los encantadores colalesses
Tened mucho cuidado
Las turbias transcendencias

Esperas de madurez solitaria
El aroma de mujer escaso
yregresasiempreregresa      siempre
a otro cortado
a otro tú la permites a veces






   


No hay comentarios:

Publicar un comentario