miércoles, 1 de diciembre de 2010

Paloma Miraflores (de: Informe de Campo)



(desde: Informe de campo)


PALOMA MIRAFLORES

“Ya no la urgen atenciones
ni clientes la urgen
ni su amado de peleas cafiche
ni papelillos salvadores
ni el incierto futuro
ni su pasado de angustia
ni su precario presente:

Paloma tenía 22

Voló a encontrar la piedra.”




Seguirás viva por un tiempo   323 Oraciones x Paloma Miraflores
en el recuerdo de las no tu amigas
en sus noches estancadas / cuando en esperas
ociosas, te recuerden para llenar el rato.

¿Podrá San Pancracio abrirte las puertas del descanso?

Resonó ese golpe en la piedra aventando
polvaredas de estrellas mudas

¿Qué decías en tu vuelo?

Y tu santo patrono San Martín, ¿por qué sigue
tan calmo y ajeno y extraño y ausente?
¿Por qué sus alas no sostuvieron la caída?

Hay en Santiago cenizas esparcidas / hay un colaless de invierno
y hay sangre ya borrada en el cemento
que sólo yo, veo

Hay una filita blanca que te espera para siempre

con su cierre roto
y semen estrellado

el lodo de malla me oculta las flores de tus cartas
blancas, de la primavera temprana y ajena
que se presenta desnuda y aterida

¿Qué hizo la forence revolviendo tus entrañas delicadas?

Ay, Paloma abatida por un salto
¿cómo podré recoger tu rastro, tus sostenes huérfanos?
guardarlos de semilla compulsiva para aplacar a la maligna?

Qué extraño que el adagio del doble concierto continúe
musitando tan bello su llamado a la armonía y la dulzura!

Ya no te apacigua su sonido

Las aves siguen volando con alas rotas
bajo un cielo helado de hongos putrefactos
y jeanes esparcidos y sostenes en hilacha

y sombras azules que enrojecen desnudas y pilladas.

Ni una sonrisa cruza el aire de este a-salto a tu comienzo
Qué inmensa solloza la nada, aquí robada

y apaciguar mi congoja.

El horizonte se cae a pedazos cortado
en trozos de cemento marchito
¿Dónde va tu ansia de podrido cariño que se niega?
¿Quién escucha tu grito?

La vereda acogió tu ansia adormecida
de mariguana (de mariguana de hambre)
y belladona espléndida
y blancos polvos en filas mortales
de asbesto zumagado

¡Ah, qué talco para nuestra vida!

Paloma: Mi Paloma que a la eternidad te presentas desnuda,
ya no vuelas

ya sonríes

ya no atiendes

ya sonríes

ya podré más volar con tus presabidas entregas
reír con tus labios que húmedos se abrían y cálidos
aterrarme con tu miedo en noches de ajetreos y de esperas

Paloma: ya eres nadie.
Descansas.

Mientras yo, seco, lloro tu vuelo, inconcluso y aterido.

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