martes, 29 de abril de 2014

SARDINAS EN CONSERVA (el 7 de Acerca de Naufragios)

 
 



desde la parte: Regreso a la Cordura





de: Acerca de Naufragios




7




SARDINAS EN CONSERVA




Porque la insignificancia de 97 o esos candelabros
/ esos entre 240 de Marx, no, y estudiados
cuando la época bella: hay carta gris, hay movimiento
y hay simbólico o luces
como si hubiera descubrimientos que rechazan la fijación
en medio los predadores
como un matapiojo agazapado cuando descubre que la tormenta
le supera y se rinde a los sapos
y agobia o explosiona el desconcierto
como si el camelio del patio delantero ya no floreciera
y ninguna esperanza cierta del retorno de las sardinas
diera para / regalo / probar / desencantos sus faldas desplegadas
al bamboleo de los cirios:
(puestos que las pequeñas certidumbres sucesivas acumulan
una nostalgia definitiva):

Cuán inerte descubrir que las sombras no tienen asidero
alborotan la oscuridad, los apoyos derriten
pero no las definitivas, las últimas
los ritos que generan casas embrujadas

Por descontado que firmo la renuncia, recuerda
y el uniforme mira agradecido.
Algunos despliegan consideraciones
así como ingresar a la Curia o ganar una tripleta
son hechos comunes y corrientes.
(alguna vez fueron el destino de la vida)

Y las sardinas pierden en el horizonte
y con regalo ajado

nadie nota siquiera lo desbastador del asunto







viernes, 25 de abril de 2014

SIMULACIONES (el 37 de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 





desde la parte:Y otra vez la cordura









de: Apuntes para un desarrollo subrepticio







37






SIMULACIONES





Te miras en el pavor de la nostalgia                                            (Ambigüeturas)
esa carencia, esa memoria rencorosa, esa sonrisa
esa esencia de lo pasado y su olor a mirra.

Ciertamente desazona, la que urge                                       (Teoría Poemática)
como rosa des-petalada y entre páginas de libros
repartida
aparece por detrás del ensueño, al margen de la nota
encubriendo anécdotas, olvidos, rastros rotos.

Sueño de angustias risueñas o bellos
y calabazas y monstruos, recuerdos como
rosas sin estambres
y pucheros, y cíclicas perturbaciones.

i.e. despiertan en ristre, mariposas en el vientre
no menos que velos curiosos, informes y caros
como soñadas ternezas de una espina uniforme
como heridas rezumando costras y agravios.

Reflejan el deseo del recuerdo, cubiertas
ni siderales, ni magras, aleteando polvillos y apegos
donde te ocultas y se oculta
te pierdes, y se pierde
te vas:

Y ya difuminado lo cierto, esfumas y diluyes.

De ahí el pavor.
De ahí la angustia risueña.
Risas en el olvido.

Y la tierra es herida con un palo
y los granos surgen para un nuevo reparto
con lanzas y con ritos
y gira un hierro en el vapor
y la carne se hace mirra de reparto.

Lo informe.
Viejo y necio.





  
  

miércoles, 23 de abril de 2014

REFLEJOS (el 38 de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 




de la parte: Y otra vez la cordura






de: Apuntes para un desarrollo subrepticio






38






REFLEJOS






La nostalgia como rostro perturbado                              Sobre espejos y cavernas
amores y derrotas, un lirio con su pata quebrada
y si victoriosos, ya se han ido.

Este reflejo:
huyen las carencias más queridas:
El polvillo de las mariposas despolvadas
en la infancia.

Distorsionan difusos maniquíes enfocados
los recuerdos fijos confusos y más ciertos en su trizadura:
Las mariposas oscuras brillantes.
Los ángeles borrosos, sus imaginarios dolores o neutros.
Los amores disminuyen, disminuyen, cansan.
Ni atrapan, ni bifurcan los jardines:

Porque fuimos cobardes o fuimos valientes
o solo a medias. O no fuimos.

Un ciervo con sus astas trisadas, con sus murmullos
en aprieto.
Al Eterno los reflejos, las ilusiones mentidas.
Las mariposas que agonizan.

Su fuerza en parafernalia dichosa y sosegada.
La moda que enajena y reenfoca banal.
La moda y el mercado fetichista aún el menos turbulento:
Los hoyos profundos y vacíos delirios permanentes
salvo el individuo: naufraga bajo sueños.
Ella desnuda debajo su bata. Espera. Sonríe.

Hubo aquel tiempo cuando no existías
cuando la pradera plañía llevadera sus rechazos
a pesar de esa oscura precariedad de lo salvaje.
Si nuestra memoria enturbia o regocija
porque apenas fuimos carencias o excesos:

Como si hubiéramos vivido
este preámbulo a la suerte final
antes de llegar el momento verdadero
(el verdadero refleja la emulación del espejo)
entonces duele y ríen sus astillas
y ni los ecos permanecen.

Ella ya sin su bata. / Espera. / Sonríe.

  





  

martes, 8 de abril de 2014

DISEÑADOR DE INTERIORES (el 30° de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 






desde la parte: Otras yerbas




de: Apuntes para un desarrollo subrepticio






30









DISEÑADOR DE INTERIORES






Está redecorando la escarcha:
Ese decir /escrito a modo de silencio / ocultar
desazones: y     como se debe     pase colado
sin se piense en viajes o sahumerios

Busca pútridos jazmines
rosas deshilachadas
para mesita de centro en el desván
muy al fondo del invierno
a la derecha la carcomida
reinstalarla
al rincón la pesadumbre justo allí
donde con timidez y desatino recibe
en el alba
que demora
y lo amilana

De negro quieren el albur /de espeso
y redemorada
para sea les impuesta? NO
para esparcir challas truchas
decisiones
conveniencias esotéricas
como argucias que sostengan al alba terca
cuando retrasa : y hasta ocurre que no llega
a pesar que redecora

De aliento con aromas
toses musicales
miradas decoloridas
cuando llegue la mañana     la Gloria que le dejó
para con otro expandir la peste      de tan idiota
o ya la había perdido    como todo arranca
en esta vida:       Ese baile recupera
abrupto el final y despedida trunca

Está redecorando la farsa
Como balbuceo     a modo de torpeza
para ocultar los silencios
las patrañas
los exotismos de una luna de verano
y otra de fieltro en el tejado o la hebra

De belleza contrahecha repelunca y jorobada
colgará filantropías /a separar naves
de la ausencia: nueva dicha: o algo como la vieja     dicen
la que lleva en la memoria los barrancos
y los piques contrahechos y las chalupas truchas

Del lado arriba terca vara gusanada
Del lado bajo postrera falucha y re-feúcha

Viscos copihues raucos galanada
Y que todo parezca bien armado
en medio la desdicha     en medio
el ajetreo falso tras la dicha austera
las amarillas sinerarias que no juntan
ni que pegan como redecoro de casucha
y sus jardines y llaves pequeños para
cuentos de gigantes o armonías de impaciencia

Está redecorando la demora
Como re-inicio definitivo y aliento
para
un final de puercos y de orquídeas

No posee plan maestro que guíe los entendidos
para intención de nada salvo Las Tres Marías
de sombras de
qué tremendo ganar en desperdicios
La Cruz del Sur: todo eso que no fue /que guíe a ninguna parte
salvos recuerdos que no arman     no retornan
lo concreto nunca dado     los pegoteos de bragas
con urgencias

Sólo juego que vino repelunco y no llegó por entero
después de empacho funesto
en medio los nuevos horizontes jamás armados en concreto
jamás atrapen la pelambre del amanecer asustado
en la Residencial de los Pinos bajo las estrellas
de enero /cuando aún cierta esperanza alumbraban
las desazón del comienzo y del arranque

Pues está redecorando la exquisita patraña
Como quien dice: un juego de pelota
Una pichanga el luche el mandan dirun
las culebras con picor y ronchas

De azul quieren su exceso       pronunciado de parnaso
-No sus paredes rosas-
que en esta flaca se menta la tasa y su platillo
donde te sientas y prosas y sinestesias
con olvido y diario en mano    o el OK
o El Peneca    O hasta Sin Bad el Marrano
o Digest en llegando a la copucha

La quiere de intenso azul    todo un celeste sin blanco
azul armado
azul de mar
azul de cielo,
azul ando sobre aquellos maldolientes
rosa a rosa a rosa
corvo     vela     ala
y reconciliar con cadena
que aún no es tiempo todavía para olvidos
ni cuando para el perdón //y entonces tirarla
firme desde el mango en la cadena
con lo imposible del bullicio
y aún con el bullicio
aún si solo fuera imaginario

Está redecorando la madeja la tripa el sahumerio

Como para convencer que aún es posible la risa
y el silencio bullicioso y la insistencia en el baile
y el retorno de la dicha

Quiere la miseria barroca por llevarle la contraria
que de una cansada en pelota esotro la revistiera
la aposentara como a vida en suburbios
más acá del estiércol     más allá del marketing
simplifican la vida y nos quiebran la pata

Está redecorando la argucias a toda prueba
Para bullicio de sepulcros y remiendos
Consumos y menudencias
Sueños y tonterías

Al hambriento escapulario sombrío
brotarán en el centro de la duda
raquitísima corbata que mengüe parco río
donde puedan re-tirar con desafío los nudos
despejuelos de las viandas ya deshechas
rotos fríos descalabrados enterizos
que la alcoba será dicha de vajilla re quebrada
sin espejos que reflejen desvaríos:

esos mismas resombras respejadas reserán resiempre
reservidas y la lengua salga afuera como nudo de corbata

Está redecorando la pena / la alegría
Para una hinchazón de barriga y tolerancia
Perseverancia y lumbago

Pasillos manantiales
¡No!
por ningún motivo
Verdes pasillos magnolios: Sobre su cadáver
Ni telúrico ni con agua ni que agarren papa
con geología macarrónica

Los arroyos de la infancia
dulces y tiernos como madre posesa
que nadie los redecore
lejano y secreto como el padre ausente
en recreando falsos como Judas
en su menguado destino de saca lenguas
arma corchos
renovados

Está redecorando la estrecha y serena
Como para una mentira de postres y silencios

Derriben todo lo demás
A claro oscuro
Demuelan los silencios Y que mire nadie
Y el aire enrarecido afuera quede

Que en tapiando los cuatro espacios     Ni un suspiro
Que ni un recuerdo escape
Corten el piano el palto el ciruelo el jinjonte
Y habrá silencios verdes y amarillos y de nadie
Y en destruyendo entuertos y esperanzas
sea atrapado el recuerdo y aventado el resquicio
y esmogada la pena y su atrape

No quieran ruinas ni jardines Nada catatónico
ni cláustrico     Ecuménico ni atávico
Socaven el muro la palmera y el tremonte
Así llorando no te encuentren y te olviden

Pero dejen el aroma
con su olor de leña antigua
el mortero de granito    sus mesones de remarmol
las marmitas de gigantes rumbo al liceo cotidiano:
donde el castigo de lavado y tan blanca tan sencilla
y en medio della y purisísima tristona facha
el caldrúm enamorado y cocinante introducir
para volver y partir
y olvidar el desatino     y así
y simple y barroco y tan complejo ya no regreses
/ya no regreses /ya no regreses
y copia del recetario
que nada repite todo es nuevo
hasta la llegada de la flaca

Se acabó
//Re habilitan la vieja escoria

Como imposible y soñado



  
  

viernes, 4 de abril de 2014

(idilios ejemplares en la trizadura), (el 15° de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 








El primero de la parte: Cuando el comienzo estuvo cerca









de: Apuntes para un desarrollo subrepticio










15





(idilios ejemplares en la trizadura)




Aguas salpicadas, ansias adquiridas esparcen
ruidos terminales / sacuden o vienen / y van
donde la invasión forestal de los cerros
/ contienen idilios / fracasos: en percibir
el desahogo de la espera, esa adicción irrestricta
a comer tunas, esa incapacidad de resolver
problemas diferenciales.

En lucha la espuma, sus frustraciones
risueñan la exuberancia podrida
el entorno exaspera y acomete y planea
la clorofila, la húmeda, y comparten enemigos
de sol y de sal esos temores lejanos
como el miedo a tirarse en paracaídas
esos fantasmas procreando sábanas
dos mundos en frontera y dudas:

depositados huevos, sus moradas pasajeras:
aquello que surge de modo obsesivo y obliga
a percibir la realidad, hasta en los cigotos, como
amenazas personales, provocan la corrosión de los palos
organizan tedios y acallan: maderos en una arena
que no incuba y llena de apetencias.

Montes de abundancia parten las entrañas
parten a buscar pendencias y atraques
dando vida al encuentro del agua quieta
(como desmadejo acumula jadeos y calenturas)
y
        el agua
                    rápida
(la torpeza derrama descansos en la inercia
donde ni los pirigüines podrían a gusto iniciar
los combates, con todas las ramas caídas
los chillidos gastados)
surgen rocas como azulinas (y como atrasadas
perseveran en cascar menudencias y copuchas)

Holgazanerías presentes promueven exploraciones
esos días rituales cuando el ánimo gris
cuando ni siquiera una braguita tentadora anima

anega                           una rapidez dudosa

nuevas objeciones el intento y la sorpresa:
ritos rodeados / terminales los amantes
sufren el desánimo.

Muros de cancagua aguada / destinos postreros

letras grabadas                  porque una persistencia extrema
o conjuros litúrgicos         empecinando ilusiones y orígenes
esos sahumerios mudos     redoblan los oboes sus argucias

y ya no es cosa de esperarla en el sofá o invitarla
a un paseo por el bosque

otra torpeza                       las tubas / las imágenes ruidosas
otro silencio                     
no acalla ni comunica: así los engendros
adaptan ilusiones estériles hace tiempos y unas muñecas

Declaración prevista        como si las chilcas fugasen
a modo en pasatiempo     suspendidas en el silencio y sus ardores
o señal secreta                 chispas en espera:
ella consigna lejana, otro mundo, otras rudezas
otras maneras de jugar el azúrcandia y ganar todas
las prendas más íntimas y calentuchas

Puesto que ni compra hubo, ni de brisas intercambio
ni risas ardidas, cuando llantos terminales
apaciguan las rocas / los huiros encabritan
esos recuerdos en fuga.

Ronroneando en medio del líquido elemento
alargante de dudas lluvias
prestas a un buen atraque después del repaso
como preámbulo a la consumación en la citrola
antes de la despedida
de verano invierno persistente, como cuerdas en ritmo
tan lejos que el tiempo no conmueva
que el acuerdo de citas no sirva ni para un carajo
tan pájaros marinos que el recuerdo no espume
tan despistes enfurruñados marcando el inicio

y las no palabras pronunciadas, o previstas

suspendidas                 al ruido / esas olas
cuando casi todo está destinado al olvido
aquello menos que golpea justo en la cornisa,
en los pasatiempos, en los arreboles
planeen                        la enajenación del desatino
compañía buscando     la soledad de la ausencia
como si el azar pretendiera siempre debajo de las faldas
ahogo y aquieten         el encuentro del tiempo primitivo
ese completamente impersonal y ajeno de idilios y de ruidos
y de trocas:

Tan vida como pulgas al paso de la podredumbre
obsesivos
sedientos
acartonados
llenos de exuberancia / amargura / esperanzas
y arenillas en los zapatos
sobre desalientos, sorprendidas las relaciones fijan
el silencio fijan / la espuma blanca y sucia fijan.

Tan muerte como pasado que palabras no renueva.
(Ni pretenden la remoción de los escombros las escalas
ni logran la concentración de los intentos).




  
  

martes, 1 de abril de 2014

Del asunto problema: gone (el 11° de Apuntes para un desarrollo subrepticio)

 
 







el último de la parte: Los borradores viejos aprobleman






de: Apuntes para un desarrollo subrepticio






11








Del asunto problema: gone





Como si el paso salpica, como indiferente
o aún más sencillo: como irreal
¿Porque así afrenta? ¿verdad ortigas?
¿fiesta incierta? Simas pequeñas aparecen.
Estepas cortas ratifican lo incierto de la espera.
La confabulación de los aciertos:
Huyen lagartijas de los muros al sol.

Una curiosa incolora que no pesa ni pasa
Así, como escanciar copas importara poco
o cascar la vida, perder volutas que ocultan
ni risas, ni lágrimas. Tal vez ausencias
tal vez recuerdos imborrables porque nunca ocurrieron
así: pudieran modificar hacia el vacío la conciencia
o el marcar desligado irisdiza, perturba, aísla:
Regresan.

Cuando se alargan y duelen
Esos pasos de: ¿de la Lili y la Lo?
Cuando se aconchan y escapan
Esos vacíos de muñecos no alertas
O el asunto permanece sin cartas ni llegadas
y para más, no da tregua, pero vacilan.
Marcan desde las grietas la presencia
y la ausencia y el rumor.

Y marcha
Y pierde
Y entrampa

Sin ritmo: ni veloz, ni desespera
Enfrentados al poste director que sonrisas avanza
que risitas oculta, desata carcajadas indoloras
como muecas de máscara y su queja
Como huida
Como el fulgor del azulino-verde
Cada vez más lejos su contacto, atora
Como eco de colores y sombras
Como si al espejo le pasara
y ciertamente que importa pero no es prudente
la insistencia.
Se han ido en busca, a lomas lejanas, esas que jamás
puedes alcanzar aunque camines y sueñes
y reiteres la llamada.