martes, 29 de octubre de 2013

CANCIONSILLA METAFISINQUILLA o la pía de los atisbos; la 17 de Composiciones para un barrido y un fregado.

 
 
 





desde: Composiciones para un barrido y un fregado




17

CANCIONSILLA METAFISINQUILLA o la pía de los atisbos




¿Buscamos las armonías ocultas?
Esas faldas escocesas abiertas al costado:
Esas de la proscrita casta, las sincronías densas
como               enerva o astuta oscura la ausencia de extravíos
las simpatías raras elevan
esos encajes rosados ocultando los surcos vedados del avance
y el misterio:

tan de estática deriva hacia lo prohibido o desatado
y la semejanza dormida:
                                       para llegar a los orígenes
                                       pelícanos danzantes
                                       ortigas deshojadas
con o sin la ironía de la pobla:
y casi por anti o contra ética concordia huidiza
las sinuosas delfines de la astucia:

Aire y Tierra
y Fuego y Agua

pero no así
(no como orquídeas tiradas en las ráfagas a su consumación
y exterminio):

                    + bien ple()namente dichas
                                                     figuradas al desnudo

como cuando el canto llama al aire, y pía
                                                               (y el místico también acaba)
                              o el aire ronda al pájaro, y gorgea
                                                               (y el místico también urdido)
                                                  o el pájaro sorbe notas a pesar suyo
                                                               (y calleuque qué buen lugar)
                                                                       y el escopetazo recibe
                                                                                                 (y ni pían)
                                                                                   y el místico también
                                                                                   huye de la cordura
                                                                                   y alaban.

o; el aire sopla silbos imperceptibles en el resquicio de la ventana
                              y el logro preclara pájaros sonoros
                                                  como golosos de aire; o
                                                         perpetúan especies
                                                  y chingan egoístas genes o delirios
y el agua descubre la vasija, y más que pía y clama
                              y la tierra no duerme su cántaro enmudecido
                                                  o, en reclamos: pía y pía y pía:
                                                  que lo + normal buscar la pájara
                                                  y la comida de la vida es lo profundo
                                                  y reiterado:

soy ergo, soy arga: y el verbo hizo carne: hizo ruidos, hizo misceláneas
                      y habitó entre nosotros por lo menos
hasta el siglo XIX: y el pasado nos vino como pálpito
o herencia irracional de la sotana:

“las patitas” ergo me juzgo y me salvo
o condeno con todas las signadas redondeces y dulzuras en el mismo
tornado del existo: como bandadas de gorriones o caperuzas celestes.

Por eso usamos maullaciones crípticas
como caballo y montaña,
relámpago y condominio,
nariz o cenizas:

piojos y fuccias,
orquídeas y rusas,
tanta cuática;
todo en abstrusa o clásica sin taxis: que nos pía y pía
y acarrea:

sustantivas o adjetivas existencias como rata y pardo
trastocadas relaciones, invertidas conjunciones, la y
que desincluya amores, la entre que disocie adioses
y jaranas

indesignadas hagan falta para una caminata,
y ser y ser y + ser
en todas sus variantas de retórica y de gramática volandera
de loto y de junco / nenúfar o coligüe
pardo o terciopelo / enjuto o filigrana
y deliciosos meneos como oh Dios la tontería:

i.e. pongan algo de su parte!: o jotes flojonazos
pasivos, contumaces, escuchantes del averno,
críticos dominicales: no tanto píen como deglutan
soberbios reincidentes cual peucos al aguaite

solo a veces, solo a veces,
recuerden lo sucesivo como el retorno de la nada
lo sólido y extenso como el muro que se esparce
o quedo cesante, dijo el poeta;

porque las cosas, las cosas nos escapan;

alma no men digas una noche,
pero ése, ése no / + que trabajuelo tenaz / y lego
sonidos o candencias y rumores
científicos esquizos y curas en alerta
le hacen a los Quarks y a las Almas.

Pero nada de sillas baladíes o nos pasen,
salvo logremos una cosa por otras desalmadas
sin que la troca nos derive a burbujeos o
exploten y salpiquen:

En cambio para ti,
para mí el universo de lo invisible visible, y en sí,
y sus para-relaciones + ocultas, + palabras, + piantes:

y lo húmendo y su sequendad   como aguan terram
y lo fríon y su calindez              como terram juegos
y la levendad y su pesantez        como juegan aguas de la vidam

+ risa y + delirio,                       livianitos desantados
observancias de la tribu,            quiéranlo o non
y alto hablante                           que non parla en las duchas: tararea
o disgregado y chanta:               non canta, non parla: refunfuña

valen hongo, valen n,
que lo más trabajo, y no forma, ni sonidos, y mañanas:

¿Mañana?: Dicta clase: el origen de la especie y la retórica.
(con boleta al 10%).



   



domingo, 27 de octubre de 2013

VÍSPERAS (en nueve muestras), (de: Algo como Eso)

 
 








Desde: Algo como Eso
(texto en nueve barnices)



40

VÍSPERAS





                        I


De qué. De nada.
Esa certeza que nos mueve a ritos
a murmuraciones para alejar lo terrible:
engañarnos con otra vida:
Y Aquí estamos tú y yo.

Ni siquiera uno enfrente al otro.

Un no patriarca reventado en su máscara de ausente.
Listos y dispuestos.
Tú, María la Sulamita Magdalena. Sedienta.
Dispuesta a la consumación
a las aspersiones de la belleza:

A continuar el intercambio.
Global. A calentar huesos, médulas
podridas, y aromáticas, y cenicientas.

Cuando te abriste Magdalena y no te fuiste.
Que para eso estamos.
En este agitarse despavoridos: en la cercanía
de la hora y en todo lugar y a la derecha de la visión
y su encanto.

Para reventar la suerte.
Para abrirnos de eficiencia.
Como todo patriarca revenido de eficacia
debe
como toda Sulamita escogida entre / y ellas:
como estrella a la deriva
pero cierta.

Visitadas por la gracia.

Para eso fuimos, para eso creados, María Magdalena.
Que no nos despierten hasta que tú quieras.






                        II


Te doy, para esto y para aquello.
A cambio. Te elijo entre tantas.
Hijas de Jerusalén celestio-terrenal en la consigna.
Que esperan. Las miradas como dardos.
De púrpura o codicia: columnas de plata.

Que se presenten: para eso fuimos.

Lo que tú das: esas sonrisas que imitas inocentes
A cambio.
Te das, y no te corres y eres tú y dada:
nardos aromáticos tus trenzas.






                        III


Que me voy trozando
como contra hilo ganador en la derrota
como cedros del Líbano, arrasados
como billeteras poderosas.

Después te ocultas.
Te irás a prender velitas a la Imagen
para eso estamos, al házmelo altirito
así de espaldas.

Oh Artemisa. Oh Diana.
Oh María no más.

Versemudear
textos sobre orgasmos, aire y parabienes
patriarcas relamidos / hielespantan sobre
el día que fuiste Magdalena

a tu espera
a tu huida
a tu campo

sabido
en posible
en re mayor la salvaje
cuando te fuiste
juegues a la gallinita ciega
a la caperucita, a los si bemoles
a todo aquello prefigura lo eterno y su dicha

obturada dicha sorda, dicha que ve nada
sabia
o bailas en su poso
intercambias de vestido

peores cosas se han visto
y para no verlas estamos
para secula seculorum: todos tan muertos
estamos de puro vivos.






                        IV


Inter trocas las palabras
murmuradas y ciertas
tus ojos como palomas
tus labios como corzas ciegas
tus bodies como relámpagos ya pestañean.

La palabra vale todo cuando precia nada,
nada vale: aunque hayan los que crean:

Salvo vendas como a libro
y huidiza abierta menos aroma nada casta
ah esas promesas de la muestra y los espejos
vendida como sueño incierto
como Magdalena venturosa
tampoco?
o algo? o casi? o escrita?

Eso es otra cosa.
Eso es otra cosa.
Para eso estamos.

Los colaless como ramos de azucenas.






                        V


Tus labios como algo humedecido
sobre la esquila dura.
Ni dicha. Ni esperanza.
Ni para el amor estamos.
Para decirla.
Te eligieron.

y Hurra. y Clap. y Clap
y prendas que caerán
y utensilios como incienso
y minutos como maestras:

Atiende: la marcha nibelunga:
Intercambia el sonido de la espera.






                        VI


Unas cuantas monedas relucientes.
Las gradas donde todo posible.
Lo sagrado del amor y la distancia.






                        VII


Barba de profeta. ¿30?
Ramos el sudor.
Hojas de patriarca / ya castrado / de penas
decrépito cansancio, tristes gotas.

Tu cálida concha
depila estricta flamea vela apaga
Luca de crines, hora enrojecido
navaja tenaz, experta en silencios parpadea
más fácil
más rugosa la lengua
Más esterilizado el despliegue del sonido.
Sin temores de izquierda.
Medran utopías. Renovados.
Oh las columnas de plata.







                                VIII


No torcidos o derechos de centro vergonzante.
La palabra cálida.
Oh pastando entre los lirios.
Ni bivalva.

Ya las monedas se alejan.
Ya el pan de los hijos.
Ya los depósitos del dueño
Ya de la logia.

La ganancia. Para eso estamos.
Una biblia. Para eso estamos.

Otra almeja. Tal vez no peluda.
¿O peluda?
¿A quién importa?
Para eso estamos.
El vino de tu cáliz.






                        IX


Los avisos del Mercurio.

Publicitan Objetivos. Ídolos no inducen.
Tan libres. Tan les ruego.
Tan esa pasión denodada
/lo intersubjetivo denotado.
Y no mienten.

La eficiencia. Para eso.
La eficacia. Para eso.
Y lo global. Yo les ruego.

Tanto llanto Tanto. Risa.
¿A quién importa?
Para eso estamos.

Les ruego que no la despierten
acallen los centinelas
hasta que ella quiera.

La oración de la espera o su granada.
Otra cruz.
El intercambio:

Tú redimes.
Yo gozo.
Una cruz.

De mercado. ¿De mercado? Barras.
¿Quién las compra / esas astillitas en pena?
Magdalena: Estas astillitas. Caños.

Con la cancha rayada
dando signo potente
que le dicen
y no huyas por las montañas del aroma.

¿Quién me vende un loto esperanzado?
¿Quién lo compra?
El servicio.

Para eso estamos.

Para eso.






 
 


jueves, 24 de octubre de 2013

RITOS DE INICIACIÓN (el 16 de Exorciserías)

 
 






desde: EXORCISERÍAS




Ritos de Iniciación


16



Ciertos amarillos como huida que viene
o rotos cachos afilados
conservan o desvanecen el temor irreverente
esa mesa en despliegue:
la certidumbre de lo fortuito
la efímera marea.

Desde el ventanal: cuartos
a tu tiempo de pasada
la confluencia donde un beso húmedo
o una mano que avance
no fueran sellos ni apariencias.

¿Por qué no pudo pasar?

¿Por qué recados?


  

  

lunes, 21 de octubre de 2013

ALEJANDRA SALOMÉ (de: Algo como Eso)

 
 
 









desde: ALGO COMO ESO




13
ALEJANDRA SALOMÉ



Iba a Las Condesas, como vagando azaroso de intenciones, solo
por tus silencios, en la indiferencia de las cuentas
y papeles del diario postergar decisiones
al salir de la oficina / como si casualmente
sentir la ajena atención de tus masajes
oscilantes           sobre el pecho
redimiera
y las indagaciones de esa tu húmeda experta
silabario de dudas re-sabidas antiguas
como el natre reluciente.

Ese encabalgamiento mágico
con las manos y el aliento sosteniendo el ritmo
de tus balances
“para que no se me estropeen”
dices en confidencia de profesional atrabiliaria
tan segura de ti misma como una mantis puede serlo
digiriendo sus amantes, sus muertos cadáveres vivos
que la condonan.

Después conversábamos.

Y ni siquiera eres morena ni canela ni tabaco del recuerdo
compresas y sanaciones
o ese color, ron de añejo, en la mirada / ni azafrán pronunciable
era tu dicción exquisita / y perduras.

Sobre Kavafis tú insistías
esos encuentros tan diferentes de casuales
y yo volviendo a las sagradas muy dudosas
pero recordables que perturban la mirada.

Una y otra vez
de ardiente mármol y tatuajes
que hacen a la condición humana desde muy de antiguo
que venga la certidumbre del aroma o el dulzor de la amargura.

Eres tierna y blanca y mañosa y fiera trigueña
al preservar tu otra vida:
la pública.

Sólo conocí tu guardada exuberancia reticente
en estas Las Condesas, en el encierro buscado
por esa amarga blancura que te atrapa.
Donde después de desatender, de insistir, de vaguedades
hablas de intertextualidades con jerigonzas que no consigo
descifrar
de incógnitas
de sorpresas
del por qué no, no, nunca en el barrio oriente
del por qué sí,
jamás nos veríamos por fuera.

Connie, un día te fuiste.


Y Ahora, ¿con quién habla?
¿Con quién completa la hora?
¿A quién le muestra sus textos
la refracta piel
esas palabras que no cuajan
para una opinión experta / no interesada / curiosamente gratuita?

También fuiste Alejandra Salomé
y Mariana, y no por sus crímenes o llantos.

Y él hubiera deseado ser tu tío
y te trata de sobrina
y tú sonríes
y le miras con ojos grises y veraces.

Y él piensa que qué desperdicio
y tú sabes que la vida no siempre cuaja donde corresponde.
Si es que lo hace.


 
 


 
 

viernes, 18 de octubre de 2013

TÚ y OTRA (de: Algo como Eso)

 
 







desde: Algo como Eso



11

TÚ Y OTRA



No. No me conformo.
No me conformo con el cuerpo que recreo
cuando el desenfreno recorre el espesor de tu hondura:
la mera superficie que polilla atrae y perpetra larva
desvanece el hechizo.

Ah, pero ciertamente es otro
otro universo el que hace temblar.
Otra la piel que la paz exilia.
Otros ritmos del pubis manejas, desatan alacrán.
Otras otredades pervierten y redimen espino.
Aquí es el recuerdo de otro recuerdo.

Aún en el momento mismo
                                       ése cuando deleito la saladez
tu distante mudo y completo
aún en ese oscuro combate único, y encanto
esas vacilaciones, esos ajetreos exuberados
y aún si ambos no fuéramos redimidos,                  la que por la (paga)2
existimos simbióticos deleites:                                      y el que por la peca

entonces tú eres otra para mí
y yo soy, otro y diferente.
Quien todo lo intercambia enajena la paz del universo
(cuando circulan las monedas).

Pero éste / titubeo
pero este agobio no quiere ser cual angustia o brisas:
gotas a la existencia esponja: sombras y jadeos
yerbas o sílabas.

Siempre eres tú, líquida, que imagino esperma;
eres tú, piel, si no palpo, soda
eres tú, sonidos
siempre tú. Y otra.


Goma, la existencia extraña.

  
  


jueves, 17 de octubre de 2013

EL TIEMPO DETENIDO (de: Exorciserías)

 
 







desde: Exorciserías




El Tiempo Detenido


8


Desterrados en la casa de muñecas
a esos ritos de profanos / a esas veces más antiguas
descubren fatigados coleópteros que ir
desarmando o presiden secretas indagaciones
como de muslo en pañuelo / como de luz a ramos
o el mecano les presta sabidurías
tan ansiadas cuando el permisivo azucarcandia
y la prenda, desligan un rescate de por vida
o una sordina que persigue y no recata.

Pero nunca es tarde
ni cuando las escrituras rituales
o del jardín las ocultaciones:
Esos secretos tan públicos:
la práctica de necesarios

desterrados en la casa
de muñecas
para otras oscuras persistencias.



 
 

miércoles, 16 de octubre de 2013

LA RACIONALIDAD DEL POEMA (de: Composiciones para un Barrido y un Fregado)

 








desde: Composiciones para un barrido y un fregado



18

LA RACIONALIDAD DEL POEMA


Nota: desde la Wikipedia:

"La racionalidad es la capacidad que permite pensar, evaluar, entender y actuar de acuerdo a ciertos principios de optimidad y consistencia, para satisfacer algún objetivo o finalidad. Cualquier construcción mental llevada a cabo mediante procedimientos racionales tiene por tanto una estructura lógico mecánica distinguible."


Nota desde el autor: 

Eso mismo me dije... y así fue construido el texto:



Pensemos en el terciopelo:

Esa sería una higuera sospechosa, y fulgiría cual no-poma
en contubernio:
y en el caso límite del misterio inconducente y su apatía
espléndida para nada
fulgiría
cual la pereza: cual sombra simultánea agradecida
de ser la madre de todos los géneros y retazos

y ya lo es, mas como arropada no-lo-sea
y sí: cubierta, oculta, encubridora
si muñeca torpe, o figura relamida sus pelos
o salvación de energúmenos a moda, su origen
mundano y tierno como gaviota de oro anidando
en medio el barro, ocultando su desnudez de princesa
caída en la modernidad ciudadana:

donde en el principio un perfume acosa
desvaríos, torpes palabras concretas y armadas
con esas plumas / como terodáctilos hipnotizados
fijos en su misión aturdidora

no-cond-olientes, de la no-rosa de crucis: vía
el camino, la muerte, la condena, lo urbano
y lo de fierro y concreto

donde vayan locas de extramuros
su poco pálidas, las (in)sistencias del apego
y el azar del ser contra dictorio
tan nauseabundo en su delicia callejera
en sus cumbres nevadas de escorpiones y de hierros
en la lejanía del polvo, la zarzamora y los cardos:

mmm       saben de maravillas:
(esas bayas repelentes verticales apiñadas contra el cielo)

Y ahora a reposar por un instante.
Vista álgida /   mar   / al mar donde ocurren los inicios
donde sumergen los arcoíris sus hoyitas de sueños inconclusos:

Ah, entiendo poco de mucha maravilla:

Si la raíz no hubiera sido madre:
tal vez un algo apetitoso, un cambio de aquejada
una espiga-canto repugnante e iracunda o nada
mariposa celeste en medio la tormenta
entre los rascacielos del destino

manzana incauta, un no-parco tiernuchito
el mismo, y el otro, existentes y excitantes
en su perfume cierto de terciopelo rezagado
descoyuntando el devenir recalcitrante
en esas sombras aparentes, o contrarios
y agitados
o polvillo de sueños y pesadillas y armazones
modernas y apiñadas:

Vista al mar. / La mar./ Arriba. Donde los orígenes
son puestos en discordia y agitan los deseos:

Asúmete, replicaría, que ya vienes de siete
en siete muchas veces; y Freud te condona
demasiada largona o condominio de lo + oscuro
de lo cierto, eso como, pero sólo como
la tierna delicia de una sopa de rosas y de magots
que la verdadera serían tripas y sesos, y tuercas
y tornillos ordenados de modo que el horizonte perezca
en lo urbano de lo asfixiante y paralelo.

Aquí ocurre y no-acaese el prodigio del instante:

los no-mares hechos carnes          como lirios compungidos
ese conjunto de estresados            tan poco parejos, orgásmicos
 no-vacíos, no apartes                   cual velas no apagadas
no-versos diferidos                      se esfuman a recuerdos
tan TAN / tan TAN                      tan       (qué?)

cruentos elegantes: registran el rastro en la ciudad
registran de un mundo bien comportado o Wittgenstein
el mejor calculista: o puro contubernio sus terrazas
monadas al arrastre, o altaneras cabizbajas
y rábanos enanos, y rojos y diestros en sus manzanas
al azar de los empujes y negocios fallidos o ciertos

Por eso:
Pensemos en el terciopelo, en lo suave de lo oculto
y DESCANSO.
Conversión abajo. Río. Que va a dar al comienzo
al inicio de ciclo interminable
una lombriz solitaria en busca de su sino:

¡Ah, no-Luna, qué te habías hecho?

No viene al caso ocuparse de eso en el trabajo:
No lechugas amargan las cosechas.

Caso RESUELTO si la imaginación desvaría
No pensemos en el terciopelo o los trabajos.
Vuelvan pronto.

Y vista al cerro, que si en el terciopelo pensamos
la vida se hace menos urbana, más selecta y deliciosa
y no por eso menos pronta a mostrar su sin sentido.



Así también